ARCE APUNTA A EVO COMO RESPONSABLE DE LA VIOLENCIA EN POTOSÍ

Jun 11, 2025

El presidente condenó los bloqueos promovidos por el “evismo” y acusó a Morales de desatar el caos para imponer sus intereses personales.

Tras los graves disturbios registrados en la localidad minera de Llallagua, en el departamento de Potosí, el presidente Luis Arce Catacora se pronunció con dureza contra su antecesor y líder del ala radical del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales. En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, el mandatario responsabilizó directamente al exgobernante de promover el enfrentamiento entre bolivianos, desatar una ola de violencia y poner en riesgo la democracia.

El presidente calificó como “una de las jornadas más trágicas de los últimos tiempos” lo ocurrido en Llallagua, donde más de 30 personas resultaron heridas tras violentos choques entre bloqueadores afines a Morales y pobladores locales. Los enfrentamientos se enmarcan en una serie de bloqueos impulsados por sectores del “evismo” desde el pasado 2 de junio, en demanda de la renuncia del presidente y otras exigencias políticas.

“Durante estos días de bloqueo, los seguidores de Evo Morales no han dudado en atacar al personal de salud, destruir una ambulancia, saquear comunidades, intimidar a la prensa y enfrentarse a las fuerzas del orden”, denunció Arce. Agregó que estas acciones tienen un claro trasfondo político, motivado por el afán de Morales de retomar el control del país sin importar el costo social.

El mandatario también criticó la retórica utilizada por Morales, quien recientemente habló de una “batalla final”. Arce cuestionó el significado de esa expresión, al advertir que se trata de una declaración de guerra contra el pueblo boliviano. “¿A qué batalla se refiere? ¿A quién le declara la guerra? ¿Cuántos más deben morir por la ambición de un solo hombre?”, expresó visiblemente molesto.

En su pronunciamiento, el jefe de Estado remarcó que la violencia desatada no responde al espíritu de lucha histórica del pueblo boliviano, sino a una maniobra calculada para generar caos y debilitar al actual gobierno. “Este no es el Proceso de Cambio que defendimos. Es un intento de destruirlo por dentro, por intereses personales disfrazados de reivindicaciones sociales”, señaló.

Arce hizo un llamado a la ciudadanía para mantenerse alerta y no dejarse engañar por discursos que promueven el conflicto. Reiteró que su Gobierno actuará con firmeza para sancionar a los responsables de generar terror y desestabilización. “Cada agresor será puesto ante la Justicia. No habrá impunidad”, afirmó tajantemente.

El jefe de Estado recordó que Morales permanece refugiado en el trópico de Cochabamba, donde se halla desde octubre del año pasado, pese a tener una orden de aprehensión por trata de personas. Desde allí —según Arce— coordina acciones con sus bases para cercar ciudades y crear un ambiente de inestabilidad, afectando directamente a la economía, la salud y la convivencia pacífica.

El pronunciamiento del presidente también aludió al costo humano y social que están dejando los bloqueos en varias regiones del país. Denunció que las acciones violentas ya han paralizado servicios, obstaculizado la distribución de alimentos y puesto en riesgo la vida de inocentes. “La sangre del pueblo no puede seguir derramándose por cálculos políticos”, advirtió.

En este contexto, el presidente remarcó su compromiso con la democracia, el respeto a la institucionalidad y la defensa del Estado Plurinacional. Afirmó que no permitirá que se repita un escenario de convulsión como el vivido en 2019 y pidió a todos los sectores mantener la paz y la unidad nacional.

El mensaje de Arce fue respaldado por diversas autoridades de Gobierno y sectores sociales afines, que coincidieron en que los bloqueos y llamados a la violencia representan una amenaza directa a la estabilidad del país. También exigieron a Morales que deje de utilizar al pueblo como escudo en su pugna política con el Gobierno.

Aunque el conflicto interno en el MAS se ha agudizado en los últimos meses, esta vez la confrontación ha escalado a un nivel que preocupa a observadores nacionales e internacionales. Organismos de derechos humanos y la Defensoría del Pueblo han pedido contención a las partes y la apertura de un diálogo sincero para evitar una escalada aún mayor.

Arce concluyó su mensaje reiterando que la violencia no quedará sin consecuencias y que se aplicará todo el peso de la ley a quienes la promuevan: “El pueblo nos eligió para gobernar con justicia, no para tolerar el caos. Defenderemos nuestra democracia con firmeza”.

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