La protesta en la capital busca visibilizar la situación ante la comunidad internacional y exigir acciones diplomáticas urgentes.
Decenas de pancartas con fotos de niños y mensajes como “Devuélveme a mi hijo” marcaron la jornada de protesta en Venezuela. La movilización pretende presionar a Estados Unidos para que entregue a los menores y permita la reunificación inmediata con sus familias.
Las autoridades venezolanas han iniciado gestiones diplomáticas, aunque denuncian falta de respuesta por parte de la administración Biden. La situación ha generado alarma en organizaciones defensoras de derechos humanos en América Latina.
El gobierno bolivariano convocó a embajadores, representantes de la ONU y ONGs para que intercedan. “Queremos respuestas, no silencio cómplice”, dijeron desde la Cancillería, mientras la sociedad civil organiza nuevas acciones de protesta para los próximos días.






