El Gobierno de Bolivia informó que al menos cinco empresas estatales se encuentran en situación crítica y podrían enfrentar el cierre definitivo, tras acumular pérdidas financieras significativas y operar en quiebra técnica. Entre las más afectadas se destacan la Empresa Azucarera San Buenaventura (EASBA) y la estatal de computadoras Quipus, consideradas por las autoridades como inviables en su continuidad.La información fue presentada por el director de la Oficina Técnica de Fortalecimiento de la Empresa Pública, Pablo Camacho, durante la exposición de un informe sobre el estado de las empresas estatales. En la presentación también participaron el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, y el viceministro de Coordinación y Gestión Pública, Julio Linares. Según Camacho, el análisis se realizará caso por caso, pero ya se identifican compañías con quiebra técnica que no pueden recuperarse.“Algunas empresas ya no tienen viabilidad y deberían cerrarse. La planta azucarera y Quipus son los casos más emblemáticos”, afirmó Camacho, explicando que estas firmas representan un grave daño a los recursos del Estado debido a préstamos no devueltos y a una gestión ineficiente de los fondos públicos.En el caso de EASBA, la autoridad señaló que recibió más de 1.800 millones de bolivianos para instalar su planta procesadora de caña y fomentar la producción de azúcar en el norte de La Paz. Sin embargo, hasta la fecha solo ha devuelto el 9% del capital prestado y no ha pagado intereses adicionales. Linares denunció que durante años los créditos fueron extendidos por el Banco Central de Bolivia para evitar declarar a la empresa en mora, una práctica que las actuales autoridades prometen terminar.Respecto a Quipus, Camacho destacó que la empresa funcionó principalmente como instrumento de propaganda, vinculada a entregas de obras y regalos estatales, y no logró consolidar un modelo tecnológico competitivo. “Intentamos competir con grandes fabricantes internacionales sin una base sólida; los resultados fueron insuficientes y costosos”, señaló.El informe también incluye a la Empresa Boliviana de Industrialización de Hidrocarburos (EBIH), Yacana y Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB). La última cerró 2024 con pérdidas cercanas a 196 millones de bolivianos, mientras que otros proyectos industriales reportaron déficits que contribuyeron a un total aproximado de 542 millones de bolivianos en pérdidas acumuladas.Por otra parte, Lupo precisó que, de las 67 empresas estatales creadas entre 2006 y 2024, solo tres —YPFB, ENDE y Comibol— son rentables y concentran el 95% de los ingresos del sector público empresarial. En contraste, más de 14 compañías recibieron inversiones por 2.000 millones de dólares sin generar retornos, y cinco de ellas ya se encuentran en quiebra técnica.







