En solo dos meses y seis días, el Gobierno nacional aseguró préstamos internacionales por 8.000 millones de dólares, elevando el endeudamiento externo a niveles sin precedentes en la historia reciente.
Entre agosto y diciembre de 2025, el Ejecutivo boliviano gestionó préstamos a largo plazo por aproximadamente 8.000 millones de dólares, según confirmaron fuentes oficiales del Ministerio de Economía y la Presidencia del Estado. Este volumen representa un aumento cercano al 50% respecto al total de deuda externa acumulada bajo gestiones anteriores.
El historial de endeudamiento del país indica que desde el retorno a la democracia en 1982, Bolivia experimentó periodos de alta deuda que, a partir de los últimos 30 años, se manejaron con criterios de moderación y control, evitando incrementos abruptos en las obligaciones financieras del Estado. A noviembre de 2025, el monto de la deuda externa superaba los 13.800 millones de dólares frente a organismos internacionales y gobiernos extranjeros.
Con la nueva administración, el Gobierno gestionó créditos por 4.500 millones de dólares con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), más de 3.000 millones con la Corporación Andina de Fomento (CAF) y varios cientos de millones de dólares con el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (Fonplata). Estas operaciones fueron anunciadas por el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, tras la reunión oficial con el presidente del BID, Ilan Goldfajn, en la que se oficializó el préstamo de 4.500 millones de dólares.
El ministro Lupo detalló que los créditos poseen condiciones favorables, con tasas de interés cercanas al 3,5%, plazos de hasta 20 años y períodos de gracia de cinco años, requeridos por normativa para ser aprobados por la Asamblea Legislativa Plurinacional antes de su desembolso. Según Lupo, estos recursos están destinados a proyectos de inversión y estabilización económica, mientras que la Asamblea Plurinacional ha tenido hasta ahora un papel limitado, autorizando únicamente algunos préstamos previos durante la gestión del expresidente Luis Arce.
Asimismo, la CAF anunció que invertirá 3.100 millones de dólares en un programa quinquenal de apoyo a la estabilidad económica, mientras que Fonplata proyecta destinar 1.000 millones de dólares durante los próximos cinco años para proyectos estratégicos alineados con la agenda nacional de desarrollo.
Los registros oficiales indican que, tras estas gestiones, la deuda externa de Bolivia supera actualmente los 20.000 millones de dólares, consolidando uno de los incrementos más rápidos en la historia reciente del país.







