Baréin, Catar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos reducen extracción y refinación de petróleo ante limitaciones de transporte en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes.
La reducción del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz obligó a varios productores del Golfo a disminuir su actividad petrolera. Baréin, Catar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos aplicaron ajustes en la extracción de crudo y en el funcionamiento de sus refinerías para adaptarse a las restricciones de transporte.
Información difundida por la agencia internacional Reuters, basada en fuentes vinculadas a la industria energética, confirma que varias plantas procesadoras comenzaron a operar por debajo de su capacidad habitual debido a los obstáculos logísticos que afectan el envío de cargamentos.
El estrecho de Ormuz es un punto crítico del comercio energético mundial. Cerca de una quinta parte del petróleo que se comercializa en el planeta transita por ese corredor marítimo, lo que convierte cualquier interrupción en un factor que altera de inmediato la cadena de suministro.
Operadores de refinerías en Baréin y Catar redujeron el volumen de procesamiento en los últimos días. Algunas unidades fueron detenidas temporalmente mientras las compañías evalúan la capacidad de salida de los buques petroleros.
“Las instalaciones están reduciendo actividad porque el transporte se ha vuelto limitado”, señaló una fuente del sector citada por Reuters. “La prioridad es evitar acumulaciones de crudo mientras persistan los obstáculos en las rutas marítimas”.
En Emiratos Árabes Unidos también se reportaron ajustes en la producción. Las autoridades energéticas confirmaron recortes en el bombeo, alineados con la capacidad real de exportación. Kuwait adoptó una decisión similar y comunicó oficialmente una reducción preventiva tanto en la extracción de petróleo como en el procesamiento en refinerías.
Paralelamente, la empresa saudí Aramco comenzó a disminuir la producción en dos de sus campos petroleros. Parte de sus cargamentos está siendo trasladada hacia el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, como alternativa para continuar con las exportaciones.
El impacto también alcanzó a Irak. El gobierno ordenó suspender completamente la producción en el campo de Rumaila, considerado uno de los mayores reservorios petroleros del planeta, medida que entró en vigor el 3 de marzo.








