La movilización alteña volvió a concentrar a organizaciones sociales, juntas vecinales y transportistas que anunciaron nuevas acciones contra el Gobierno y exigieron liberar a los arrestados durante las protestas.
Las organizaciones sociales de El Alto resolvieron mantener la huelga indefinida y ampliar las medidas de presión contra el gobierno de Rodrigo Paz, tras el cabildo desarrollado este martes cerca de la estación del Teleférico Rojo. La concentración reunió a sectores sindicales, campesinos, vecinales y transportistas que denunciaron represión, detenciones y ausencia de respuestas oficiales.
Uno de los discursos más duros fue pronunciado por el exdirigente de la COB, Jaime Solares, quien llamó a sostener las protestas “día y noche” y pidió radicalizar las movilizaciones hasta lograr cambios concretos. “Estamos defendiendo la Patria carajo, no importa que nos metan bala”, afirmó ante cientos de manifestantes que respaldaron la continuidad de las medidas.
En su intervención, Solares también convocó a reactivar el denominado “plan pulga”, vinculado históricamente al dirigente campesino Felipe Quispe. La propuesta fue mencionada en medio de un ambiente marcado por bloqueos y vigilias en distintos sectores de la urbe alteña.
Por su parte, Omar Ramírez, representante de la movilización, confirmó que el cabildo tenía previsto asumir nuevas resoluciones para sostener la protesta social. Mientras tanto, la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos Tupac Katari anunció que retomará acciones luego de reorganizar sus bases.
David Mamani indicó que las organizaciones campesinas continuarán movilizadas y acusó al Gobierno de intentar someter las protestas mediante presión y operativos policiales. También evitó revelar las próximas acciones que asumirán los sectores movilizados.
En paralelo, vecinos del Distrito 8 ratificaron protestas durante la semana y los transportistas mantuvieron el bloqueo indefinido iniciado el lunes, junto con el pedido de renuncia del presidente Rodrigo Paz.








