La llegada de William Bascopé al Ministerio de Trabajo reactivó las reacciones por el proyecto que promovió en 2024 para eliminar los bloqueos y enviar a prisión a sus impulsores.
La posesión de William Bascopé al frente del Ministerio de Trabajo volvió a exponer una de las propuestas más cuestionadas que lanzó antes de ingresar al gabinete: prohibir los bloqueos en Bolivia y castigar con duras penas de cárcel a quienes participen de esas protestas.
En enero de 2024, Bascopé presentó un proyecto de ley que planteaba impedir cualquier cierre de carreteras en el país. Durante una conferencia de prensa, afirmó que la iniciativa nacía con el objetivo de garantizar la circulación y evitar perjuicios económicos y sociales derivados de las medidas de presión.
“Estoy presentando, como ciudadano de a pie, un proyecto de ley de prohibición de bloqueos de carreteras en el Estado Plurinacional”, declaró en aquella oportunidad.
La propuesta establecía condenas de entre 10 y 20 años de prisión contra dirigentes sindicales, organizaciones sociales y ciudadanos que impulsen o ejecuten bloqueos. Además, señalaba que el uso de dinamita durante las protestas debía ser procesado bajo figuras vinculadas al terrorismo.
“Esta ley sanciona a todo aquel ciudadano, dirigente sindical y organización social con 10 a 15 o 20 años de cárcel”, sostuvo entonces el ahora ministro.
Bascopé también afirmó que el proyecto brindaba respaldo jurídico a la Policía y a las Fuerzas Armadas para intervenir en operativos de desbloqueo. Según explicó, ambas instituciones “no pueden tener responsabilidad por ejercer el orden público”.
Las declaraciones generaron rechazo en sectores sociales y sindicales, que consideran los bloqueos como una herramienta histórica de protesta en Bolivia.
Este jueves, durante el acto de posesión en reemplazo de Edgar Morales, Bascopé señaló que trabajará por el diálogo y aseguró que el país necesita “entenderse en sus diversidades” para enfrentar la actual crisis.








