La caída de contagios durante los meses secos reduce temporalmente la circulación viral, pero el retorno de las precipitaciones puede favorecer nuevamente la reproducción del mosquito transmisor.
Beni registra 920 casos confirmados de dengue y chikungunya durante 2026, una cifra que mantiene la vigilancia sanitaria sobre ambas enfermedades, pese a que durante las últimas semanas no se reportaron nuevos positivos.
El departamento acumula 239 casos de dengue y 681 de chikungunya. Trinidad concentra una parte importante de los registros, con 34 personas diagnosticadas con dengue y 291 con chikungunya.
El jefe de Vigilancia Epidemiológica, Marco Antonio Castro, explicó que la reducción observada actualmente está relacionada con las condiciones propias de la época seca, pero pidió aprovechar este periodo para reforzar las tareas de prevención antes del retorno de las lluvias.
LA CIRCULACIÓN BAJÓ EN LAS ÚLTIMAS SEMANAS
“Registramos una pausa en los casos positivos de esta gestión y en la última semana epidemiológica, la semana 34, se identificaron 4 casos sospechosos de dengue y 2 de Chikungunya”, señaló Castro.
La autoridad sanitaria explicó que Beni atraviesa un periodo interepidémico, caracterizado por una menor circulación de estos virus. La ausencia de lluvias también reduce los espacios donde el Aedes aegypti puede reproducirse.
Sin embargo, la disminución actual no significa que el riesgo haya desaparecido. Los registros acumulados muestran que los contagios estuvieron concentrados principalmente en los primeros meses del año, por lo que las autoridades buscan evitar que vuelva a producirse un incremento cuando cambien las condiciones ambientales.
LAS LLUVIAS PUEDEN CAMBIAR EL ESCENARIO
La principal preocupación está puesta en los próximos meses. De acuerdo con Vigilancia Epidemiológica, la temporada lluviosa normalmente comienza en noviembre y puede extenderse hasta marzo.
Con las precipitaciones aumentan los lugares donde puede quedar agua acumulada. Llantas abandonadas, botellas, latas, recipientes y depósitos descubiertos pueden convertirse en criaderos del mosquito si no reciben atención antes de que comiencen las lluvias.
Por esa razón, Castro recomendó no esperar a que aparezcan nuevos casos para iniciar las labores de limpieza.
La eliminación de recipientes que acumulen agua y el adecuado manejo de tanques, barriles y otros depósitos forman parte de las medidas básicas para reducir la reproducción del vector. Estas acciones deben realizarse tanto en viviendas como en espacios donde puedan existir objetos expuestos a la lluvia.
BUSCAN UBICAR LAS ZONAS CON MAYOR PRESENCIA DEL MOSQUITO
Paralelamente, las autoridades realizan un tamizaje entomológico para establecer en qué sectores existe presencia del Aedes aegypti y determinar las áreas que requieren mayor intervención.
La información obtenida permitirá orientar las acciones de prevención y control antes del inicio de la temporada de lluvias.
El jefe de Vigilancia Epidemiológica sostuvo que mantener las medidas durante este periodo permitirá llegar a noviembre con menor presencia del mosquito y reducir las posibilidades de una nueva subida de contagios.








