El expresidente cuestionó el arresto del fiscal general y vinculó su salida con la situación judicial del consultor argentino, actualmente detenido preventivamente.
Evo Morales volvió a cuestionar el proceso que terminó con la detención y posterior salida de Roger Mariaca de la Fiscalía General del Estado, al considerar que se vulneraron normas y garantías constitucionales. El expresidente también relacionó el caso con Fernando Cerimedo, consultor político argentino que cumple detención preventiva en Bolivia.
Morales sostuvo que la detención de Mariaca tendría un propósito político: facilitar la situación judicial de Cerimedo y evitar que determinadas investigaciones avancen hacia el entorno del presidente Rodrigo Paz.
“Ya había anticipado que iban a liberar a Cerimedo”, afirmó Morales, según sus declaraciones difundidas este domingo. A su juicio, la salida de Mariaca de la Fiscalía podría favorecer al argentino y, con ello, al mandatario boliviano y su familia.
MORALES CUESTIONA LA LEGALIDAD DEL PROCEDIMIENTO
El exmandatario calificó de “inconstitucionales” las actuaciones contra Mariaca y cuestionó que el fiscal general haya sido detenido durante un operativo policial realizado en instalaciones del Ministerio Público.
“Lo de Mariaca es inconstitucional”, sostuvo Morales, quien también afirmó que el procedimiento careció de garantías suficientes y cuestionó la intervención de organismos estadounidenses en las acciones ejecutadas por autoridades bolivianas.
Mariaca fue detenido el 1 de octubre junto con otras autoridades y funcionarios, dentro de una investigación por una presunta organización criminal vinculada al narcotráfico. El Gobierno sostiene que existen elementos que relacionan al exfiscal con el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, mientras Mariaca rechazó las acusaciones y denunció una interferencia política.
Posteriormente, la Asamblea Legislativa aprobó su separación del cargo tras una imputación, mientras Luis Montaño asumió de manera interina la conducción del Ministerio Público. Morales sostiene que, si se hubieran respetado las normas, Mariaca continuaría como fiscal general.
EL CASO CERIMEDO ENTRA NUEVAMENTE EN ESCENA
La relación planteada por Morales tiene como uno de sus principales elementos la situación procesal de Fernando Cerimedo, quien permanece detenido preventivamente y enfrenta varias investigaciones en Bolivia.
El abogado argentino del consultor, Yamil Castro Bianchi, afirmó esta semana que existen “expectativas de que en noviembre Cerimedo recupere su libertad”. El defensor también señaló que su cliente habría sido traicionado por personas vinculadas a su entorno.
Morales tomó esa declaración como un indicio para cuestionar el momento en que se produjo la detención de Mariaca. Según su interpretación, ambos hechos estarían relacionados y formarían parte de una disputa política y de poder.
El expresidente incluso mencionó una posible pugna relacionada con quién tendría mayor capacidad para negociar con sectores vinculados al narcotráfico. Sin embargo, esa afirmación corresponde a su interpretación y no existe, hasta ahora, una confirmación oficial que establezca que la detención de Mariaca haya sido ejecutada para favorecer la liberación de Cerimedo.
La Fiscalía y el Gobierno, por su parte, han señalado que los procesos contra Cerimedo deben continuar pese al cambio de autoridades. El Ejecutivo aseguró que su investigación no será suspendida por la salida de Mariaca.









