El nuevo fiscal general interino asumió por 90 días y anunció revisión interna, igualdad ante la ley y cero encubrimiento de procesos.
José Armando Urioste Viera asumió este lunes como fiscal general del Estado interino con un mensaje dirigido a quienes intenten influir económicamente en su gestión: aseguró que no aceptará dinero y advirtió que quien pretenda ofrecérselo podría terminar detenido.
La Asamblea Legislativa eligió a Urioste durante la madrugada del sábado con más de dos tercios de votos, después de la suspensión definitiva de Roger Mariaca. Su mandato tendrá una duración máxima de 90 días, mientras el Legislativo desarrolla el proceso para elegir al fiscal general titular.
“NO HEMOS VENIDO A EXTORSIONAR NI A ENRIQUECERNOS”
Durante el acto de posesión, realizado en la Vicepresidencia, Urioste afirmó que llega al Ministerio Público con 30 años de ejercicio profesional y que no está dispuesto a comprometer esa trayectoria durante su interinato.
“Venimos con los bolsillos vacíos y así nos vamos a ir. No hemos venido a extorsionar ni a enriquecernos”, declaró.
Después lanzó una advertencia directa: “Si alguien quiere ofrecerme plata, que no lo haga porque le aseguro que al día siguiente va a estar detenido”. La frase fue pronunciada al referirse a posibles intentos de corrupción dentro de su administración.
Urioste sostuvo que los 90 días representan un plazo reducido frente a la situación que encontró en la Fiscalía, pero dijo que su propósito será dejar la institución ordenada y establecer condiciones para recuperar la institucionalidad.
También anunció una revisión del funcionamiento interno del Ministerio Público y cuestionó prácticas que, según afirmó, terminaron asociando a la Fiscalía con extorsiones, persecución y temor para los ciudadanos.
PROMETE REVISAR LA FISCALÍA Y NO OCULTAR PROCESOS
El nuevo fiscal general interino aseguró que ningún proceso será retirado o protegido por razones políticas o económicas. “No se va a tapar ningún proceso contra nadie. Todos los hombres son iguales ante la ley y eso es lo que vamos a defender”, afirmó.
Urioste planteó que una persona que no haya cometido un delito debe estar protegida de cualquier persecución, mientras quienes tengan responsabilidad penal deben responder ante la justicia. También rechazó que la Fiscalía sea utilizada para generar miedo entre los ciudadanos.
La autoridad describió la situación interna que recibió con una expresión particularmente crítica: “Estamos destapando la olla y se ve que huele muy mal”. Explicó que durante su gestión buscará conocer qué ocurre dentro de la institución y adoptar medidas frente a las irregularidades que puedan ser identificadas.
Urioste también señaló que evaluará las fiscalías departamentales y anticipó una posible reestructuración. Entre las medidas anunciadas figura además una auditoría a la Escuela de Fiscales, a raíz de denuncias sobre presuntos cobros relacionados con cargos y habilitaciones.
La nueva autoridad aseguró que su administración no buscará prolongarse más allá del plazo establecido. “No me voy a quedar un solo día más, no me voy a autoprorrogar”, afirmó, al señalar que una demora de la Asamblea en la elección del titular podría dejar al Ministerio Público nuevamente sin autoridad principal.
En el acto de reconocimiento posterior, el presidente Rodrigo Paz planteó como tareas para Urioste recuperar la institucionalidad y la credibilidad de la Fiscalía, garantizar su independencia e iniciar una transición hacia la elección de un fiscal general titular.








