Gabriela de Paiva aclaró que no existe ningún documento firmado por las gobernaciones que avale la propuesta gubernamental. Los departamentos mantienen observaciones y preparan una contrapropuesta.
La Gobernación de Pando no suscribió ningún acuerdo para aceptar el 1% de coparticipación tributaria planteado por el Gobierno de Rodrigo Paz para la gestión 2027. La gobernadora Gabriela de Paiva confirmó que las conversaciones con el Ejecutivo no terminaron en un compromiso firmado y anunció que los nueve departamentos solicitarán reanudar las mesas técnicas, porque la distribución ofrecida no responde a las expectativas de la mayoría de las administraciones departamentales.
La posición fue expresada después de las reuniones sostenidas entre autoridades nacionales y representantes de las gobernaciones, en las que se analizó la incorporación de los gobiernos departamentales al sistema de coparticipación tributaria, dentro de la agenda del 50/50. La discusión se concentra en el porcentaje ofrecido, las condiciones relacionadas con el crecimiento vegetativo del personal de salud y las obligaciones económicas que el Gobierno todavía debe cumplir con los departamentos.
DE PAIVA NIEGA QUE EXISTA UN ACUERDO FIRMADO
La gobernadora explicó que el encuentro en el que se abordó el 1% tuvo participación presencial y virtual, por lo que rechazó las versiones que presentaban el resultado como un acuerdo cerrado y respaldado por todas las autoridades.
«Ningún gobernador ha firmado absolutamente nada. Esto ha sido una reunión inicial, hablando de porcentajes y de manera virtual», manifestó.
De Paiva precisó que tres gobernadores estuvieron físicamente en la reunión realizada en La Paz, mientras otros representantes y equipos técnicos participaron mediante conexión virtual. También recordó que las negociaciones forman parte de un proceso iniciado el 5 de agosto, cuando se estableció una agenda de 11 puntos con el presidente Rodrigo Paz para avanzar en la descentralización del Estado.
La autoridad reconoció que la posibilidad de incorporar a las gobernaciones al régimen de coparticipación representa un cambio importante, debido a que actualmente estos gobiernos autónomos no reciben una asignación directa de esos impuestos. Sin embargo, cuestionó que el porcentaje propuesto sea apenas del 1% y que su aplicación esté relacionada con obligaciones adicionales en materia de salud.
«Todos estamos conformes y de acuerdo en que el 1% no es suficiente para las responsabilidades que tienen los departamentos», sostuvo.
La autoridad anunció que los nueve gobernadores preparan una carta dirigida al presidente Paz para pedir que se reinstalen las mesas de diálogo y se discuta una propuesta diferente.
EL PORCENTAJE TAMBIÉN DIVIDE A LOS DEPARTAMENTOS
La posición de Pando coincide con los cuestionamientos expresados por otras autoridades departamentales. Las diferencias quedaron expuestas después de la reunión del 30 de octubre, cuando el Gobierno informó sobre cinco puntos acordados para avanzar en la propuesta de coparticipación.
Según el reporte de Unitel, uno de esos puntos establece la asignación del 1% de los impuestos coparticipables a las gobernaciones, sin reducir las participaciones de municipios, autonomías indígenas y universidades públicas. También contempla evaluar recursos para cubrir el crecimiento vegetativo en salud y educación.
Sin embargo, las declaraciones posteriores mostraron que no existía una posición unificada. El gobernador de La Paz, Luis Revilla, y el gobernador del Beni, Jesús Egüez, respaldaron el porcentaje como un primer paso, mientras otras autoridades reclamaron una asignación superior. La gobernadora de Tarija, María René Soruco, cuestionó que el 1% estuviera acompañado de condiciones relacionadas con los ítems de salud.
INTEROGANTES
En el departamento, la propuesta también genera interrogantes sobre el beneficio económico real. El vicegobernador explicó que el 1% podría representar una oportunidad importante para Pando, debido a que sería la primera vez que la administración departamental recibiría recursos provenientes de la coparticipación tributaria.
No obstante, reconoció que los departamentos con mayor población consideran insuficiente o desfavorable el mecanismo de distribución planteado y que todavía se trabaja en una contrapropuesta.
El asambleísta departamental José Luis Suárez estimó que Pando recibiría aproximadamente Bs 5,6 millones adicionales para el Plan Operativo Anual (POA) 2027. «Este 1% no colma las expectativas», afirmó, al reclamar un pronunciamiento oficial de la gobernadora sobre la propuesta.
Suárez pidió que los recursos adicionales tengan como prioridad el mantenimiento y mejoramiento de las carreteras, una de las principales necesidades del departamento, debido a las dificultades que enfrenta la red vial pandina.
Por su parte, el activista político Álvaro Barreto cuestionó la falta de una explicación pública sobre cuánto dinero recibirá Pando y cuáles serán los criterios utilizados para distribuirlo. También pidió aclarar cómo se pretende asumir nuevas responsabilidades en salud y educación con una asignación que podría resultar insuficiente.
El analista Miguel Santa Lucía Ojopi planteó que el Gobierno condone las deudas departamentales con el Fondo Nacional de Inversión Productiva y Social (FPS) y el Fondo de Desarrollo Regional (FNDR), como una medida para aliviar las obligaciones financieras de la Gobernación. Además, propuso una inversión de 1.500 millones de dólares en infraestructura, caminos y un parque industrial.








