La Alianza Bolivariana reafirmó su respaldo al pueblo boliviano tras las declaraciones del presidente electo Rodrigo Paz, que provocaron la suspensión temporal del país en el organismo regional.
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA-TCP) reafirmó este domingo su apoyo incondicional al pueblo boliviano, luego de la decisión de suspender temporalmente al próximo gobierno de Bolivia, encabezado por Rodrigo Paz, debido a sus declaraciones contra el bloque regional y su visión de integración latinoamericana.
En un comunicado conjunto, los países miembros —Venezuela, Cuba, Nicaragua, Dominica, San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda— expresaron que la medida no busca aislar a Bolivia, sino “preservar la esencia bolivariana de unión, respeto y soberanía” que fundamenta la organización desde su creación.
El texto fue presentado en Caracas por el canciller venezolano Yván Gil, quien reiteró que las declaraciones del presidente electo boliviano “reflejan una profunda desconexión con la historia y los valores libertarios de su propio país”. Según Gil, el discurso de Paz “no solo deshonra el legado de Simón Bolívar y Antonio José de Sucre, sino que representa una peligrosa apertura al tutelaje extranjero que América Latina ha rechazado desde hace dos siglos”.
El ministro recordó que el ALBA-TCP surgió en 2004 como una alternativa solidaria frente a los tratados de libre comercio impulsados por Estados Unidos. Desde entonces, explicó, el bloque ha promovido una cooperación centrada en el ser humano, con resultados concretos en áreas como salud, educación, energía y agricultura.
“En Bolivia, el ALBA no fue un discurso, sino una realidad. Millones de bolivianos recuperaron la vista gracias a la Misión Milagro; más de un millón aprendieron a leer y escribir con el programa Yo Sí Puedo. Esa es la verdadera integración: la que transforma vidas, no la que obedece intereses imperiales”, enfatizó Gil durante su intervención.
La Alianza lamentó el tono hostil del nuevo liderazgo boliviano, al que calificó de “pro-imperialista y anti-latinoamericano”, señalando que sus declaraciones generan un retroceso en los esfuerzos de unidad regional. No obstante, aclaró que la suspensión es temporal y que podría revisarse en caso de un replanteamiento del enfoque diplomático de Bolivia hacia el bloque.
“El ALBA no se aparta del pueblo boliviano. Solo se distancia del discurso gubernamental que desconoce los principios de solidaridad y justicia social que nos unen como naciones hermanas”, explicó el comunicado.
El texto también hizo referencia a la conmemoración de los 200 años de la presencia de Simón Bolívar en Potosí, evento que —según los países miembros— reafirma la vigencia del pensamiento emancipador y la obligación de los Estados latinoamericanos de defender su soberanía frente a las presiones externas.
“El Libertador no luchó por una América de vasallos ni de colonias, sino por una América libre, justa y soberana. Cualquier intento de menospreciar esa historia constituye una afrenta al espíritu de nuestros pueblos”, se lee en el documento difundido por la Secretaría General del ALBA.
Voceros del organismo precisaron que los programas sociales impulsados por el bloque continuarán en territorio boliviano a través de acuerdos con organizaciones comunitarias, movimientos sociales y municipios comprometidos con la cooperación latinoamericana. “El ALBA seguirá presente en las comunidades bolivianas, acompañando al pueblo en su desarrollo. No abandonaremos las causas justas por decisiones políticas circunstanciales”, confirmaron fuentes diplomáticas.
Durante su alocución, el canciller Gil advirtió que la postura del nuevo gobierno boliviano “coincide con las líneas de acción de las élites regionales que buscan restaurar el modelo neoliberal, sometido a intereses transnacionales”. Según el funcionario, el discurso de Paz “pretende borrar de la memoria colectiva los logros sociales alcanzados bajo la integración latinoamericana”.
En ese sentido, los países del ALBA recordaron los avances alcanzados en Bolivia gracias a los programas regionales: la reducción del analfabetismo, la ampliación de servicios médicos gratuitos, el acceso a energía comunitaria y el fortalecimiento de la agricultura familiar. “Estos logros son patrimonio del pueblo y no pueden ser negados por razones ideológicas o políticas”, indicó el bloque.
El comunicado final reafirmó que la Alianza Bolivariana continuará siendo un espacio de unión y dignidad, comprometido con el bienestar de los pueblos de América Latina y el Caribe. “El ALBA no se construye desde los gobiernos, sino desde los corazones de los pueblos que creen en la solidaridad, la independencia y la justicia”, destacó el texto.
Desde Caracas, Yván Gil cerró su mensaje con una frase que resonó en toda la región: “Con los pueblos siempre; con quienes se someten a los imperios, jamás”. La declaración fue acompañada por un llamado a la reflexión de los nuevos liderazgos políticos de la región, instándolos a no olvidar que la verdadera libertad de América se defiende con soberanía, memoria y unidad entre los pueblos.







