ANH BENI RATIFICA DEFICIENCIAS EN LA CALIDAD DE LA GASOLINA Y YPFB NIEGA VENTA DE UN PRODUCTO MALO

Feb 2, 2026

La autoridad regional valida reclamos por combustible observado, una concejal expresa indignación pública por la distribución y la petrolera estatal sostiene que sus controles técnicos respaldan la calidad certificada del producto comercializado.


La controversia por la gasolina distribuida en Trinidad escaló a un nivel institucional luego de que la Dirección Regional de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) en Beni confirmara que el carburante entregado en la capital beniana presentó características que motivaron observaciones técnicas y reclamos de usuarios. El pronunciamiento oficial coincidió con una ola de quejas de conductores que reportaron fallas mecánicas tras abastecerse con el producto.
La declaración pública del director regional de la ANH, Walter Llanos, marcó un punto clave en la discusión. La autoridad explicó que la composición del combustible, particularmente el porcentaje de etanol mezclado con gasolina base, fue objeto de revisión tras los reclamos ciudadanos. El ajuste anunciado implica una reducción sustancial en esa proporción.
“Las observaciones que hizo la población a este producto han sido tomadas en cuenta por YPFB y ellos nos han pedido que podamos nuevamente aceptar el producto que ellos están mejorando en la proporción del porcentaje de etanol, lo van a disminuir considerablemente, normalmente lo que se estaba vendiendo con la Gasolina Especial Plus era el 88-12, 88% de gasolina base y 12% de etanol, entonces ellos se han comprometido a poder disminuir hasta el 1%, 99% de gasolina base y 1% de etanol, ya se enviaron a técnicos para hacer este cambio, hay una persona que les está representando para ir a certificar que ellos van a disminuir el porcentaje de etanol. en este momento YPFB cuenta en tanque con una cantidad de aproximadamente unos 5 días”, sostuvo.
La afirmación oficial reforzó lo que desde semanas atrás circulaba entre transportistas y propietarios de vehículos particulares: un desempeño inusual de motores después de cargar gasolina especial. Talleres mecánicos de la ciudad comenzaron a recibir más vehículos con problemas vinculados al sistema de combustión, según relataron usuarios afectados en distintos espacios públicos.
Mientras la ANH reconocía la necesidad de modificar la mezcla, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) mantuvo su postura institucional sobre la confiabilidad de los procesos de control de calidad. La estatal detalló que los combustibles son sometidos a verificaciones en refinerías, durante el transporte y en plantas de almacenaje, con participación de laboratorios acreditados y empresas inspectoras independientes.
La petrolera señaló que cada lote es evaluado mediante análisis que verifican parámetros establecidos en la normativa nacional y en estándares técnicos internacionales. También indicó que el etanol anhidro utilizado como aditivo vegetal cuenta con certificaciones emitidas por organismos de normalización y que su incorporación a la gasolina responde a disposiciones vigentes.
La cadena logística descrita por YPFB incluye controles en la carga de camiones cisterna y barcazas, muestreos antes de la descarga en plantas de almacenaje y ensayos rutinarios durante el almacenamiento. Antes del despacho a estaciones de servicio, la empresa afirma que se realizan pruebas diarias para confirmar que el producto cumple con las especificaciones técnicas requeridas para su comercialización.
Pese a esa explicación técnica, el malestar ciudadano se hizo visible en redes sociales y espacios públicos. Uno de los pronunciamientos que más repercusión tuvo fue el de la concejal municipal Carla Sittyc Becerra, quien relató su experiencia personal al intentar abastecer su vehículo.
“Mier… que estoy furia, me fui a la estación de servicio de YPFD a cargar gasolina y pregunté antes, ¿qué gasolina es la que están cargando?, la gasolina plus, no dije nada, me salí, me fui a otro surtidor y le pregunto al chico que estaba cargando las motos, ¿qué gasolina están cargando?, la gasolina especial, me respondió, hice mi cola, ya cuando me tocó cargar mi vagoneta le pregunto al tipo, que gasolina me va a poner, es la plus, ¿qué? le dije, no me va a echar gasolina plus a mi vagoneta, ¿que habían cambiado?, no, me dijo, cambiaron de una plus a otra plus, esta no es tan colorada; o sea nos vendieron gato por liebre, que estoy furia”, manifestó.
Su testimonio se convirtió en un reflejo del sentimiento de desconfianza que se extendió entre conductores de motocicletas, taxis y vehículos familiares. La concejal también expresó su molestia por la falta de resultados concretos tras reuniones entre representantes cívicos y sectores del transporte.
“No solucionaron nada, no hicieron absolutamente nada, seguimos con la gasolina plus y nadie hace nada, donde están las autoridades, donde está la gente para defender, se joden las movilidades, se joden las motos y nadie está diciendo absolutamente nada, es increíble, yo no pienso echarle esa gasolina a mi movilidad, así me quede seca y así tenga que andar a pie, me compro una bicicleta, pero yo no la voy a joder mi movilidad”, agregó.
Las palabras de la autoridad municipal conectaron con una preocupación cotidiana: el costo de reparar un motor dañado supera con facilidad el presupuesto de muchas familias que dependen de su vehículo para trabajar. Mototaxistas, repartidores y pequeños comerciantes figuran entre los más atentos a cualquier cambio en la calidad del combustible disponible en surtidores.
YPFB, por su parte, informó que laboratorios acreditados certificaron la calidad de la gasolina especial antes de su despacho y que el producto cumple con los parámetros exigidos por la normativa. La empresa también recordó que los biocombustibles forman parte de la política energética nacional y que su mezcla con gasolina está regulada.
La coexistencia de dos mensajes —uno técnico que respalda certificaciones y otro regulatorio que reconoce la necesidad de ajustar la mezcla— configuró un escenario de tensión informativa. En Trinidad, la discusión se trasladó del ámbito institucional a la vida diaria, donde cada carga de combustible se convirtió en una decisión marcada por la cautela.
La ANH regional mantiene seguimiento al proceso de modificación anunciado, mientras YPFB continúa describiendo sus protocolos de control en cada fase de la cadena logística. Entre documentos técnicos, declaraciones oficiales y experiencias directas de conductores, la calidad de la gasolina en Beni permanece bajo observación pública constante.