Pese a que dos casos fueron descartados, la alerta se mantiene en tres municipios que refuerzan sus sistemas de respuesta epidemiológica.
El departamento del Beni ha entrado en fase de vigilancia intensiva luego de que el Servicio Departamental de Salud (SEDES) confirmara nueve casos sospechosos de sarampión. Si bien dos ya fueron desestimados tras pruebas de laboratorio, las autoridades mantienen activas todas las medidas de contención, ante el riesgo de propagación de esta enfermedad altamente contagiosa.
Los municipios de Trinidad, Riberalta y Guayaramerín concentran la atención sanitaria. Allí se identificaron los posibles casos, en su mayoría niños que no habían recibido las dosis correspondientes de la vacuna triple viral (SRP). Esta situación ha llevado al despliegue de brigadas médicas, el inicio de cercos epidemiológicos y campañas intensivas de inmunización.
Antonio Castro, jefe de Epidemiología del SEDES, indicó que los afectados se encuentran bajo observación y aislamiento controlado. Paralelamente, sus familiares reciben seguimiento médico para evitar cualquier brote interno en las comunidades. “Estamos actuando de forma preventiva, no podemos permitir que el virus se instale en el departamento”, remarcó.
El sarampión, que había sido erradicado en gran parte del continente, ha reaparecido con fuerza en Bolivia. Desde abril hasta finales de junio, se reportaron 63 casos confirmados en el país: 60 en Santa Cruz, dos en La Paz y uno en Potosí. Más de 300 personas han sido catalogadas como sospechosas, lo que llevó al Gobierno a declarar una emergencia sanitaria nacional.
La enfermedad se transmite por el aire, mediante gotículas que viajan cuando una persona tose o estornuda. Su nivel de contagio es tan alto que un solo portador puede infectar a casi una veintena de personas si no se controla el entorno.
Por esta razón, el llamado a completar el esquema de vacunación es categórico. Las autoridades consideran que el descuido en la inmunización infantil es la principal causa del repunte de casos. En algunas zonas del Beni, especialmente rurales, se detectó que el porcentaje de niños vacunados es inferior al 70%, muy por debajo del nivel de cobertura necesario para frenar el virus.
La estrategia en marcha contempla vacunación gratuita en centros de salud, operativos móviles en comunidades alejadas y difusión masiva de información sobre síntomas y medidas preventivas. Fiebre alta, manchas rojas en la piel, congestión nasal y conjuntivitis son señales de alarma que deben ser reportadas de inmediato.





