Persisten 23 cortes en el país; Gobierno identifica una red violenta detrás de las protestas lideradas por el evismo
Bolivia amaneció este lunes con 23 puntos de bloqueo, que si bien representan una disminución respecto a los casi 40 registrados el fin de semana, continúan generando serias afectaciones en la transitabilidad del país. Cochabamba sigue siendo la región más comprometida, con diez cortes de vía que la mantienen aislada del resto del territorio.
La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) informó que se encuentran bajo constante monitoreo 83 tramos de la Red Vial Fundamental, de los cuales varios permanecen intransitables. Las interrupciones se concentran además en Santa Cruz —particularmente en San Julián, Yapacaní, Ascensión de Guarayos y San Ignacio de Velasco—, y en el sur del país, entre Oruro, Potosí y Chuquisaca.
El puente Parotani continúa como epicentro del conflicto. Allí, los sectores movilizados afines al expresidente Evo Morales mantienen el cierre de ruta a pesar de la presencia policial y militar. La radio cocalera Kawsachun Coca confirmó que, pese a los operativos, las movilizaciones “resisten” y se reorganizan para retomar fuerza.
Circulan en redes sociales videos de manifestantes que, desde zonas altas, advierten a las fuerzas del orden sobre una posible escalada de violencia si se intenta intervenir los bloqueos. “Vamos a responder si nos enfrentan”, grita un grupo en una de las grabaciones que muestra a los cocaleros reagrupándose tras los operativos del fin de semana.
El Gobierno nacional advirtió que la protesta ha sobrepasado los límites del derecho a la movilización y se ha transformado en una campaña violenta. “Ya no se trata de una demanda social legítima, sino de una maquinaria organizada para sembrar caos y presión política”, declaró el ministro de Gobierno, Roberto Ríos. Informó que ya se registraron 38 policías heridos, ambulancias atacadas, personal médico agredido, y hasta militares retenidos.
Ríos también denunció una “estrategia de desinformación” impulsada por el evismo, que busca instalar la idea de un país paralizado. “No es así. En la mayor parte del territorio nacional hay normalidad”, aseguró.
Los enfrentamientos del fin de semana derivaron en al menos 80 personas detenidas, principalmente en Challapata, donde también se denunciaron saqueos a comercios. Las terminales de buses en La Paz, El Alto, Cochabamba, Oruro y Santa Cruz permanecen cerradas por seguridad.
Mientras tanto, sectores movilizados insisten en que no cesarán las medidas hasta que Evo Morales sea habilitado como candidato para los comicios de agosto. No obstante, el plazo legal para la inscripción expiró sin que el exmandatario postule, y no cuenta con una organización política con personería jurídica. Además, dos sentencias del Tribunal Constitucional Plurinacional impiden su reelección indefinida.
El conflicto pone al país ante un escenario de creciente polarización. La ruta a una solución parece trabada entre presiones callejeras, decisiones judiciales previas y una creciente intervención estatal para restablecer el orden.







