Organizaciones del Trópico de Cochabamba reforzaron la vigilancia alrededor del expresidente tras la difusión de un supuesto audio que menciona un operativo de detención y generó preocupación en la región.
La seguridad del expresidente Evo Morales fue reforzada en el Trópico de Cochabamba después de que comenzó a circular un supuesto audio atribuido a una conversación entre Mauricio Zamora y Fernando Cerimedo, en la que se hablaría de una eventual operación para detener al exmandatario.
La grabación provocó una rápida reacción entre dirigentes y organizaciones afines a Morales, que decidieron aumentar las medidas de vigilancia en distintos puntos de la región. Según señalaron, la preocupación no se limita únicamente a la situación del exjefe de Estado, sino también a la de personas que forman parte de su entorno más cercano.
VIGILIAS DURANTE TODO EL DÍA
Representantes de las organizaciones del Trópico informaron que se mantienen en estado de alerta permanente y que se organizaron vigilias durante las 24 horas. La intención, indicaron, es monitorear cualquier movimiento que pueda estar relacionado con una eventual intervención en la zona.
Desde la región aseguraron que quienes permanecen movilizados no tienen previsto abandonar las tareas de resguardo. Por el contrario, sostienen que las medidas fueron ampliadas tras conocerse el contenido del audio, que en pocas horas se difundió ampliamente entre dirigentes y bases sindicales.
Algunos representantes señalaron que el material generó inquietud entre los sectores que respaldan a Morales, debido a que en la conversación se hace referencia a una posible acción para ejecutar una aprehensión. Aunque no se presentó información adicional que confirme la autenticidad del audio ni la existencia de un operativo en marcha, las organizaciones optaron por reforzar sus mecanismos de vigilancia.
ALERTA ENTRE LAS ORGANIZACIONES
La situación volvió a colocar al Trópico de Cochabamba en el centro de la atención política. Dirigentes de la zona afirmaron que continuarán con los controles y el monitoreo permanente mientras persistan las versiones sobre una posible intervención.
«Estamos alertas las 24 horas», manifestaron algunos representantes de la región al explicar las decisiones asumidas durante las últimas horas.
Las medidas incluyen presencia constante de personas en puntos estratégicos y comunicación permanente entre sindicatos y organizaciones sociales de la zona. Según los dirigentes, la prioridad es mantenerse informados sobre cualquier novedad relacionada con la situación del expresidente y responder de manera inmediata ante cualquier hecho que consideren inusual.








