La historia detrás del actual intento por instalar a Samuel Doria Medina en la presidencia de Bolivia no es nueva ni improvisada. Se remonta a más de dos décadas, en las que coincidieron intereses empresariales, decisiones estratégicas en los medios de comunicación y alianzas internacionales que, poco a poco, tejieron una red de poder difícil de desmontar.
Por Marco Antonio Santivañez Soria
Periodista
DICIEMBRE DE 1999 – LA LLAVE DE FANCESA
Durante el gobierno de Hugo Banzer Suárez, el empresario Samuel Doria Medina adquirió un tercio de las acciones de la Fábrica Nacional de Cemento (FANCESA), en un proceso de remate que, según reconoció él mismo en 2025 al portal Noticias Violeta, fue coordinado previamente con Jorge “Tuto” Quiroga, entonces vicepresidente del país. La operación fue presentada como una licitación, pero se transformó en una subasta abierta donde Doria Medina ofreció 33 millones de dólares. Este movimiento marcó el inicio de su consolidación empresarial con apoyo político.
2005 – SAMUEL VUELVE A LA POLÍTICA ELECTORAL
Tras años de gestión privada en Soboce y otras empresas, Doria Medina relanza su carrera política con la agrupación Unidad Nacional. Comienza a construir una imagen de “empresario exitoso” dispuesto a aplicar recetas de gestión en el Estado. Aunque sin éxito electoral, sus campañas están bien financiadas y logran mantener presencia nacional.
2010–2015 – CONSOLIDACIÓN DE MEDIOS CERCANOS A SU NARRATIVA
Durante esta década, el empresario Carlos Gill, paraguayo-boliviano, consolida su control sobre medios de comunicación de alcance nacional, como La Razón y Extra. Aunque no se vincula directamente con Doria Medina, ambos sostienen visiones ideológicas afines y un historial empresarial basado en la privatización de servicios públicos y bienes estratégicos.
2019 – MARCELO CLAURE ENTRA AL TABLERO POLÍTICO
Tras haber ocupado cargos ejecutivos en empresas globales como Sprint y SoftBank, Marcelo Claure, nacido en Bolivia y radicado en EE.UU., empieza a mostrarse más activo en temas nacionales. Aunque no se declara político, su interés por influir en la dirección del país comienza a visibilizarse.
2023 – FUNDACIÓN DE LI3 ENERGY HOLDING EN MADRID
En noviembre de 2023, Claure y Gill fundan en España la empresa Li3 Energy Holding SL, orientada a proyectos con litio. Es la primera aparición pública de una sociedad empresarial formal entre ambos. Según datos publicados por Los Tiempos en diciembre de 2024, la firma es constituida con un capital inicial de un millón de euros. La relación entre medios, recursos naturales y poder político se estrecha aún más.
2024 – LA PLATAFORMA MEDIÁTICA SE ALINEA
En ese año, se intensifica el posicionamiento de Samuel Doria Medina como “el político de los empresarios”. Medios vinculados directa o indirectamente a Gill y Claure comienzan a replicar encuestas favorables, destacar su discurso de “modernización” y silenciar críticas a su pasado vinculado a la venta de empresas públicas. La narrativa se uniformiza: el país necesita “gestión empresarial” y “credibilidad internacional”.
MARZO DE 2025 – CLAURE ELOGIA A SAMUEL PÚBLICAMENTE
En actos privados y publicaciones filtradas en medios digitales, Claure expresa abiertamente su preferencia por Doria Medina como futuro presidente de Bolivia. Aunque él mismo no se postula, declara que apoyará con recursos, tecnología y “alianzas globales” a un liderazgo “estable y moderno”.
AGOSTO DE 2025 – REVELACIÓN DEL AUDIO EN EDA TV
Un audio difundido por EDA TV, medio español, presenta a Claure afirmando que “puedes comprar medios en Bolivia por nada” y “poner al político adecuado para una buena causa”. Aunque desacreditó la fuente por fallos judiciales previos, Claure no negó directamente el contenido del audio. Las críticas crecieron al saberse que el audio no fue manipulado por inteligencia artificial, según una auditoría técnica.
HOY – UN ESCENARIO MUY BIEN PLANIFICADO SE VA DESARMANDO
La sociedad empresarial entre Gill y Claure, el silencioso control de medios influyentes, el impulso económico a encuestas y campañas, y el respaldo explícito a Doria Medina no son hechos aislados. La convergencia entre estos factores sugiere una estrategia construida durante años, no para el beneficio colectivo, sino para llevar al poder a un actor político funcional a intereses privados.






