Las autoridades cubanas alertan que la orden ejecutiva estadounidense, que amenaza con sancionar a países que suministren combustible, intensifica un bloqueo que afecta directamente la vida cotidiana de la población.
El Gobierno de Cuba emitió este jueves un pronunciamiento en el que calificó la reciente decisión de Estados Unidos como un “acto de agresión brutal” contra la isla y su población. La medida consiste en sancionar a cualquier país que provea petróleo a Cuba, según la orden ejecutiva firmada por la Administración de Donald Trump.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, señaló que Washington fundamenta su escalada en “una serie de falsedades que intentan presentar a Cuba como un riesgo inexistente”. El jefe de la diplomacia cubana explicó que la nueva normativa busca intensificar el bloqueo económico que afecta al país desde hace más de 65 años, limitando el acceso a suministros esenciales y generando dificultades para garantizar servicios básicos y combustible.
Rodríguez detalló que Estados Unidos también emplea la coerción sobre otros países, amenazando con la imposición de aranceles a quienes decidan mantener relaciones comerciales con Cuba. Según las autoridades cubanas, estas acciones constituyen una violación de las normas internacionales de libre comercio y representan un intento de ejercer control sobre la soberanía de Estados independientes.
El vicecanciller cubano, Carlos R. Fernández de Cossío, se sumó a la condena y pidió a la comunidad internacional mantenerse atenta a las implicaciones de la medida. A través de su cuenta de Facebook, el funcionario señaló que la orden estadounidense “abre un precedente peligroso que trasciende las fronteras de Cuba y que podría afectar la soberanía de otras naciones”. Fernández de Cossío cuestionó los pasos futuros de Washington y planteó: “¿Qué vendrá después?”.
Las autoridades subrayan que, aunque el efecto inmediato impacta principalmente a Cuba, la presión política y económica proyectada por Estados Unidos tiene alcance regional, afectando la dinámica comercial y la estabilidad de otros Estados. La población cubana, según Rodríguez, enfrenta desde hace décadas las consecuencias del bloqueo con resiliencia, pero las nuevas medidas podrían empeorar las condiciones de vida, especialmente en el suministro de combustibles y productos esenciales.






