La Cámara Alta definió su Directiva para la legislatura 2026-2027, con una composición que incluye representantes de distintos bloques y una agenda centrada en reformas institucionales y constitucionales pendientes.
Diego Ávila continuará al frente de la Cámara de Senadores durante la legislatura 2026-2027, tras obtener 28 votos a favor en la sesión plenaria que definió la nueva Directiva. La votación registró además seis votos en blanco y dos en contra, con lo que quedó establecida la conducción del Senado para el siguiente periodo legislativo.
Después de su reelección, Ávila agradeció el respaldo recibido y comprometió una gestión que tome en cuenta a las diferentes representaciones políticas. “Solo quiero nuevamente agradecer a todos, comprometer el esfuerzo de una gestión que tome en cuenta a todos”, manifestó ante sus colegas.
El senador también destacó el resultado de la sesión y pidió valorar el entendimiento alcanzado entre los legisladores. “Hoy hemos dado una muestra de madurez, de unidad y eso es algo que vale la pena resaltarlo”, afirmó.
LA DIRECTIVA CAMARAL
La nueva estructura de conducción del Senado quedó conformada por Diego Ávila en la presidencia; César Mentasti, como primer vicepresidente; Khatia Quiroga, segunda vicepresidenta; Paola López, primera secretaria; Julio Romaña, segundo secretario, y Tatiana Añez, tercera secretaria.
La distribución de los cargos está contemplada en el artículo 35 de la normativa camaral, que regula la composición de la Directiva y la participación de los bloques parlamentarios de mayoría y minoría. Esta instancia tiene a su cargo la organización y conducción de las actividades de la Cámara Alta.
La elección marca la continuidad de Ávila en la presidencia y establece el equipo que deberá coordinar el funcionamiento legislativo, en una etapa en la que se anunciaron cambios de alcance constitucional y reformas relacionadas con la estructura institucional del país.
REFORMA CONSTITUCIONAL, PRIORIDAD DE LA GESTIÓN
Ávila identificó la reforma parcial de la Constitución Política del Estado como uno de los asuntos centrales que deberá atender el Legislativo durante el nuevo periodo. Según explicó, la propuesta comprende cambios vinculados con la economía, la administración de justicia, el sistema político y el régimen autonómico.
El tratamiento de estas materias requerirá discusión parlamentaria y acuerdos entre las distintas bancadas. El presidente reelecto sostuvo que las posiciones diferentes no deben impedir la búsqueda de soluciones y afirmó que el país necesita mayor certidumbre institucional.
“Las diferencias son siempre bienvenidas, pero que van a permitir obviamente que podamos dar esas certezas que el país requiere en estos momentos”, declaró Ávila al referirse a la tarea que espera cumplir desde la Presidencia del Senado.
La reforma constitucional supone una de las principales responsabilidades de la nueva Directiva, debido al alcance de los cambios anunciados. Su tratamiento deberá pasar por los procedimientos legislativos correspondientes y por la participación de las fuerzas políticas representadas en la Asamblea Legislativa.
MINORÍAS PIDEN RESPETO Y CAMBIOS INSTITUCIONALES
Durante la sesión, el senador José Sánchez, de la bancada de Libre, remarcó la necesidad de respetar la participación de las minorías parlamentarias. Entre los asuntos que planteó para la agenda legislativa mencionó la reforma parcial de la Constitución, la institucionalización de las entidades públicas y la elección del Fiscal General mediante criterios de meritocracia.
Su intervención puso sobre la mesa la necesidad de que los nombramientos en instituciones estatales respondan a procedimientos que consideren la capacidad y los méritos de los postulantes, además de las atribuciones legales de los órganos responsables de esas designaciones.
El senador Freddy Castillo, por su parte, valoró el entendimiento alcanzado durante la elección y pidió que las diferencias partidarias no impidan el trabajo conjunto. “Hagámoslo por Bolivia, hagámoslo por la patria”, expresó ante el pleno.








