Pese a nuevos intentos del postulante por demostrar su solvencia, el Tribunal Supremo Electoral volvió a aplazar su decisión, dejando al borde del limbo su participación en las elecciones.
La habilitación de Jaime Dunn como candidato presidencial sigue sin resolverse. Por tercera vez, la Sala Plena del Tribunal Supremo Electoral (TSE) decidió no emitir una determinación definitiva sobre su postulación y postergó nuevamente el fallo para este martes, debido a la falta de consenso entre sus miembros.
La controversia gira en torno a una deuda pendiente con el Estado que habría motivado la inhabilitación inicial de Dunn. Aunque este lunes presentó un nuevo certificado de solvencia emitido por la Contraloría General del Estado (CGE), el documento no fue suficiente para convencer a la totalidad de los vocales del TSE, que aún ven inconsistencias.
La historia se remonta a mayo, cuando el frente Nueva Generación Política (NGP) presentó su lista de candidatos. Dunn no fue incluido inicialmente porque no contaba con el documento que demostrara su situación financiera regular con el Estado. En su lugar fue inscrito Fidel Tapia, quien asumió temporalmente la candidatura.
Pero Tapia renunció el 25 de junio, justo cuando Dunn consiguió el certificado de la CGE. Esto motivó a NGP a activar nuevamente la opción de su postulación. El documento fue entregado este lunes a la secretaría de cámara del TSE y derivado rápidamente a la sala plena para su evaluación.
Sin embargo, el proceso se complicó aún más cuando la Alcaldía de El Alto –donde Dunn trabajó anteriormente– informó que el candidato mantiene obligaciones económicas con la institución, lo que contradice la información emitida por la Contraloría. Este punto generó dudas técnicas y jurídicas que impidieron un pronunciamiento final del Tribunal.
El pasado 2 de julio, el TSE había declarado inhabilitado a Dunn por no presentar todos los requisitos. Aun así, dejó abierta la posibilidad de revisar su caso si surgían nuevas pruebas. Con la presentación del nuevo certificado, el equipo de Dunn buscó revertir esa decisión, aunque sin éxito hasta ahora.






