Recursos presentados ante la justicia cuestionan el accionar del TSE y amenazan con inhabilitaciones de alto impacto político.
Las elecciones generales en Bolivia, previstas para el 17 de agosto, enfrentan un nuevo desafío legal. Dos recursos distintos presentados ante la Sala Constitucional Segunda de Santa Cruz podrían modificar el panorama electoral al denunciar que varios candidatos no habrían cumplido con la obligación de renunciar a sus cargos antes de postularse.
El primero de estos procesos fue iniciado por el abogado Carlos Villarroel, quien solicitó la inhabilitación de cinco figuras políticas que compiten por la Presidencia: Eva Copa, Manfred Reyes Villa, Johnny Fernández, Andrónico Rodríguez y Rodrigo Paz. Según Villarroel, todos ellos deberían haber dejado sus cargos antes de presentar sus candidaturas, como estipula el artículo 238 de la Constitución Política del Estado.
Un segundo recurso fue presentado por el diputado Henry Farrel Gutiérrez, de la alianza opositora Creemos. En este caso, la acción judicial se dirige directamente contra el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Óscar Hassenteufel. Farrel argumenta que tres parlamentarias del MAS —Rodríguez Gálvez, Tupa Zelaya y Martínez Michaga— siguen ejerciendo funciones sin haber renunciado, pese a estar registradas como candidatas a la reelección.
El diputado sostiene que el TSE ha incurrido en una omisión al no aplicar correctamente los criterios de elegibilidad y pide a la Sala Constitucional que obligue a Hassenteufel a proceder con la inhabilitación inmediata de las candidatas.
La controversia ha generado un intenso debate jurídico. El TSE, por su parte, recordó que existe una sentencia constitucional vigente —la 0032/2019— que establece que quienes ocupan cargos electos no están obligados a dimitir tres meses antes si buscan una nueva elección.
En un comunicado oficial, el TSE calificó las acciones judiciales como una amenaza al principio de preclusión, que impide modificar las reglas del juego una vez iniciado el proceso electoral. También alertó sobre los riesgos de vulnerar el pluralismo político, pilar fundamental de cualquier democracia.






