La aplicación del tipo de cambio flexible continúa elevando la cotización oficial de la divisa. Sectores económicos advierten mayores costos, mientras el Gobierno sostiene que el mercado aún atraviesa una etapa de ajuste.
La rápida apreciación del dólar oficial comienza a extender sus efectos más allá del sistema financiero. En menos de cuatro semanas de vigencia del régimen de tipo de cambio flexible, la divisa pasó de Bs 9,73 a Bs 11,13, un incremento que ya repercute en exportaciones, importaciones, comercio, transporte y otras actividades vinculadas a la economía nacional. Mientras empresarios y dirigentes sectoriales alertan sobre el impacto que puede tener la volatilidad cambiaria en los precios, el Gobierno defiende el nuevo esquema y asegura que el comportamiento actual responde a un proceso normal de adaptación.
Samuel Doria Medina pide revisar el sistema cambiario
El empresario y líder de Unidad, Samuel Doria Medina, cuestionó el comportamiento del mercado cambiario y advirtió que el incremento del dólar está avanzando con demasiada rapidez. A través de sus redes sociales afirmó que el Banco Central de Bolivia (BCB) no dispone de suficientes recursos para contener esa tendencia y consideró indispensable adoptar mecanismos que permitan reducir las oscilaciones del tipo de cambio.
«El alza del dólar es demasiado aguda y rápida. El Banco Central no tiene recursos para enfrentar este comportamiento. Es urgente que el Gobierno se replantee el sistema de cambios e introduzca mecanismos para moderar la tendencia alcista del mercado», señaló.
Asimismo, indicó que el incremento constante de la divisa genera expectativas de nuevas subidas entre la población, situación que lleva a muchas personas a conservar los dólares que poseen, retrasando su venta y reduciendo aún más la oferta disponible.
Según manifestó, esa dinámica termina alimentando la escasez de moneda extranjera y aumenta el riesgo de que el valor del dólar termine influyendo sobre el resto de los precios de la economía.
La cotización oficial alcanza un nuevo récord
El Banco Central fijó para este jueves una cotización oficial de Bs 11,13 por dólar, estableciendo un nuevo máximo desde la implementación del régimen de libre flotación administrada.
El incremento representa una diferencia de Bs 1,40 respecto al valor registrado el 29 de junio, cuando comenzó el nuevo sistema cambiario. La autoridad monetaria explicó que la evolución responde al desequilibrio existente entre la demanda de divisas y la disponibilidad de dólares en el mercado nacional.
Mientras tanto, el mercado paralelo también mantiene valores superiores a los Bs 11, consolidando una tendencia ascendente observada desde las primeras semanas del nuevo régimen.
La variación diaria del tipo de cambio ha comenzado a convertirse en un elemento que condiciona decisiones comerciales, operaciones financieras y actividades productivas.
Exportadores plantean ajustes al mecanismo
Uno de los sectores que expresó mayor preocupación es el exportador. La Cámara de Exportadores (Camex) alertó que las modificaciones diarias del dólar generan sobrecostos en los procesos administrativos vinculados al comercio exterior.
El gerente de la entidad, Mario Rojas, explicó que los trámites de exportación requieren entre dos y tres días para completarse y que, durante ese período, el precio del dólar suele modificarse antes de concretarse los pagos.
Ante esa situación, el sector propuso que el tipo de cambio vigente al inicio del trámite permanezca invariable hasta su conclusión, permitiendo a las empresas conocer con anticipación el costo real de cada operación.
La propuesta fue presentada mientras el Gobierno anunció que el próximo 30 de julio dará a conocer un Programa de Competitividad Industrial elaborado junto al sector privado.
El comercio empieza a resentir los costos
La presión cambiaria también comenzó a reflejarse entre pequeños comerciantes.
El dirigente gremial de El Alto, Pedro Valda, sostuvo que el negocio de la ropa usada atraviesa una situación crítica porque los mayoristas ya comercializan los fardos tomando como referencia el dólar paralelo, llegando incluso a calcularlo en Bs 12.
Esta situación redujo considerablemente la rentabilidad de los vendedores minoristas, quienes enfrentan mayores costos de reposición y menores márgenes de utilidad.
Valda afirmó que esta realidad también alcanza a otras ferias comerciales del país, donde el movimiento económico disminuyó debido al encarecimiento de la mercadería importada.
Transporte analiza una posible nivelación de tarifas
El sector del transporte libre del departamento de La Paz también manifestó preocupación por las consecuencias del nuevo escenario cambiario.
El dirigente Limbert Tancara informó que el incremento previsto en los precios de repuestos, autopartes y accesorios importados obliga al sector a evaluar una eventual actualización de tarifas.
Indicó que solicitarán reuniones con el Ministerio de Economía, la Gobernación y el Gobierno Municipal de La Paz para analizar el alcance del nuevo sistema y las repercusiones sobre los costos de operación del transporte urbano, interprovincial e interdepartamental.
«Eso va a ser catastrófico, no simplemente para el chofer, también para la población», advirtió.
El Gobierno sostiene que el mercado atraviesa una transición
Frente a las críticas surgidas desde distintos sectores, el ministro de Economía, Gabriel Espinoza, defendió el funcionamiento del tipo de cambio flexible y aseguró que el comportamiento observado durante el primer mes responde a una etapa de adecuación del mercado.
La autoridad explicó que el Gobierno decidió abandonar el antiguo sistema del bolsín administrado por el Banco Central, mecanismo que mantenía prácticamente congelada la cotización oficial, para pasar a un régimen que refleje con mayor precisión las condiciones reales del mercado.
Espinoza señaló que Bolivia no enfrenta una situación distinta a la experimentada por otros países que modificaron sus esquemas cambiarios. Según afirmó, mientras en otras economías las devaluaciones alcanzaron entre el 20% y el 30% en pocas semanas, en Bolivia la depreciación acumulada ronda entre el 8% y el 9% desde la implementación del nuevo sistema.
El ministro añadió que la presión sobre el dólar también estuvo influenciada por la interrupción del ingreso de divisas provocada por los 53 días de conflictos sociales, período que afectó el ciclo de exportaciones, además de generar una acumulación de demanda entre importadores que postergaron la compra de mercancías.
A criterio de la autoridad, el mercado todavía se encuentra en un proceso de acomodación y, por esa razón, las variaciones diarias continuarán formando parte del comportamiento del nuevo régimen. «Va a haber épocas en las que suban y épocas en las que bajan», afirmó al señalar que las decisiones cotidianas de la población no dependen directamente de la cotización del dólar.
Espinoza también sostuvo que el Ejecutivo considera que la economía boliviana puede desenvolverse de manera adecuada con un tipo de cambio situado alrededor de los Bs 9,70, Bs 9,80 o incluso cercano a los Bs 10, aunque remarcó que será el propio mercado el que encuentre gradualmente un punto de equilibrio conforme aumente el ingreso de divisas y disminuya la presión de la demanda.





