Las filas, el aumento de costos y el encarecimiento de productos alimentan reclamos de productores, transportistas y organizaciones sociales que anuncian movilizaciones en varias regiones.
La falta de diésel y el deterioro de la economía familiar están llevando el malestar a las calles. Productores, transportistas y organizaciones sociales preparan nuevas movilizaciones mientras las filas para conseguir combustible continúan y sectores productivos cuestionan el precio de Bs 18 establecido para grandes consumidores.
El Gobierno de Rodrigo Paz sostiene que el valor de Bs 18 no alcanza a todos los usuarios. El Decreto Supremo 5676 mantiene en Bs 9,80 el litro para particulares y transportistas, mientras fija el nuevo esquema para usuarios directos, clientes directos y grandes consumidores. La medida busca reducir el desvío del carburante subvencionado y ordenar el abastecimiento.
PRODUCTORES LLEVAN LA PROTESTA A LAS CARRETERAS
La respuesta de los sectores productivos comenzó a tomar forma durante el fin de semana. Productores de quinua del Altiplano Sur de Oruro y Potosí anunciaron para este lunes 24 de agosto un “tractorazo” en Challapata.
La concentración fue convocada por la Asociación de Tractoristas Integrados en Producción de Quinua Real del Altiplano Sur (ATIPQUIR-O), que prevé la participación de agricultores, transportistas y comerciantes. El sector exige la abrogación del DS 5676 y cuestiona que el mayor costo del combustible termine elevando sus gastos de producción.
La protesta está prevista desde las 09:30 en la avenida Germán Busch, entre las avenidas Baldivieso y calles adyacentes.
En Santa Cruz, los productores arroceros también salieron a las calles. Una marcha realizada en Guarayos reclamó la eliminación de la norma y dio al Ejecutivo un plazo de 48 horas. “Nos ha colmado este decreto. Nos ha roto la paciencia”, afirmó el dirigente Dionisio, al anunciar nuevas acciones si no reciben respuesta.
En San Juan, agricultores y otros sectores realizaron una caravana de tractores que terminó con un bloqueo esporádico de carretera. Los movilizados dieron 24 horas al Gobierno y advirtieron con continuar las medidas de presión.
TRES DÍAS FRENTE A UN SURTIDOR
Mientras los productores reclaman por el costo, los transportistas enfrentan otro problema: conseguir el combustible que necesitan para trabajar.
En Santa Cruz, conductores denunciaron esperas de hasta tres días. Algunos aseguraron que pagan Bs 50 a otras personas para que permanezcan en la fila mientras ellos cumplen sus jornadas laborales.
“Sí o sí hay que hacer cola”, relató un transportista. Otro describió la espera con pocas palabras: “Está horrible, tres días”. Un tercer conductor resumió el reclamo: “Nadie dice nada, esperamos tres días por combustible”.
Erland Melgar, presidente de la Cámara del Transporte del Oriente, afirmó que el sector atraviesa una “paralización involuntaria” y señaló que los conductores permanecen entre tres y cinco días en los surtidores. “En esas condiciones no se puede trabajar”, manifestó.
EL RECLAMO ALCANZA AL COSTO DE VIDA
En Cochabamba, el Comité en Defensa de la Canasta Familiar también salió a las calles para protestar por el incremento de los productos básicos y el costo de los combustibles. Durante la movilización, los participantes quemaron simbólicamente una figura con el rostro de Paz y reclamaron medidas ante el deterioro de la economía de los hogares.
Las Seis Federaciones del Trópico anunciaron para el miércoles 26 de agosto una concentración en Ivirgarzama. La convocatoria incorpora reclamos por la crisis económica, corrupción y otras demandas políticas.
Las protestas coinciden con un escenario en el que las filas por diésel persisten en distintas regiones del país. El Gobierno, por su parte, defiende la diferenciación de precios y plantea que el nuevo esquema permita mejorar el abastecimiento y reducir el desvío del combustible.





