EN CARACAS NACE UNA NUEVA ALIANZA COMUNICACIONAL DEL SUR

Jul 31, 2025

Periodistas de 50 países impulsan un frente global contra la manipulación mediática y en defensa de la soberanía informativa de los pueblos.

Desde la capital venezolana, un grito colectivo se alzó para reconfigurar los equilibrios de la información global. Más de 220 comunicadores, investigadores, periodistas e influenciadores de distintos continentes dieron vida a un nuevo instrumento estratégico: la Alianza de Periodistas para la Comunicación del Sur Global, una plataforma que articula voces desde y para los pueblos históricamente silenciados.

Reunidos en el Foro Voces del Nuevo Mundo, los asistentes coincidieron en la urgencia de consolidar una narrativa emancipadora que haga frente al dominio de los grandes consorcios mediáticos y las plataformas digitales que distorsionan la verdad, tergiversan las luchas populares y refuerzan patrones coloniales de poder.

La declaración final del evento no dejó lugar a ambigüedades: “Los pueblos tienen derecho a la verdad. A conocerla, a vivirla, a contarla”. Esa consigna se transformó en el eje de una articulación global que rechaza el relato único impuesto desde los centros del poder y apuesta por un periodismo crítico, ético y profundamente comprometido con la realidad del Sur.

Los firmantes se comprometieron a promover contenidos propios, defender la diversidad cultural, desarrollar herramientas tecnológicas soberanas y brindar protección a periodistas que enfrentan persecución o censura por su labor.

“La comunicación no es un lujo, es un derecho colectivo”, expresaron varios de los participantes, subrayando que esta nueva alianza no es simbólica, sino operativa: intercambios de formación, producción colaborativa, generación de plataformas alternativas y defensa activa de comunicadores serán parte de las acciones permanentes del bloque.

Uno de los puntos centrales fue la solidaridad con Palestina, causa que fue colocada como emblema de las luchas invisibilizadas. Los comunicadores denunciaron cómo los medios corporativos imponen narrativas que deshumanizan a pueblos en resistencia y pidieron una cobertura libre de prejuicios, profundamente contextualizada y basada en la dignidad de las víctimas.

El foro también discutió la creciente influencia de los algoritmos en la censura informativa, el control del discurso y la manipulación de agendas. Ante ello, se insistió en la necesidad de formar periodistas capaces de navegar críticamente en entornos digitales y desarrollar tecnologías propias que respondan a los intereses de los pueblos.

El encuentro no fue solo una cumbre de ideas, sino también un acto de insurgencia informativa: un llamado urgente a romper el cerco mediático, a reivindicar la voz de las mayorías y a construir un nuevo orden comunicacional que no se rija por intereses corporativos, sino por principios de equidad, justicia y memoria colectiva.