ESCÁNDALO TOTAL EN ESTADIO JESÚS BERMÚDEZ TRAS PELEA DESCONTROLADA

Nov 26, 2025

La eliminación de Real Oruro ante Blooming desató enfrentamientos masivos, empujones y golpes, dejando al descubierto la violencia en las gradas y cuerpos técnicos, manchando la Copa Bolivia.

El partido entre Real Oruro y Blooming por los cuartos de final de la Copa Bolivia terminó marcado por un espectáculo de violencia que superó cualquier límite deportivo. El empate 2-2 que permitió a Blooming avanzar gracias al 2-1 de la ida detonó la furia del equipo local y desató un caos total en el estadio Jesús Bermúdez.

Las celebraciones de los cruceños se convirtieron en el detonante de la trifulca. Julio Vila y Sebastián Zeballos perdieron el control y confrontaron directamente a jugadores de Blooming, como Richet Gómez, mientras que empujones y agresiones se multiplicaban entre los cuerpos técnicos y los futbolistas, transformando el césped en una zona de conflicto absoluto.

Al avanzar hacia los vestuarios, el desorden se intensificó. En la curva del estadio, la violencia escaló incluso con la presencia policial. Marcelo Robledo, director técnico de Real Oruro, llegó a intercambiar golpes con un miembro del cuerpo técnico de Blooming, mientras que en otros sectores continuaban los enfrentamientos entre jugadores y asistentes. La policía tuvo que intervenir con gas lacrimógeno, pero la situación seguía fuera de control.

La imagen que dejó este partido es de una vergüenza total para el fútbol boliviano. Las imágenes de peleas y empujones, donde jugadores y entrenadores pierden la compostura, evidencian la falta de disciplina y el riesgo que supone la rivalidad desmedida.