El Ejecutivo dispuso dos jornadas de descanso nacional para alentar la participación ciudadana en los actos conmemorativos por los 200 años de independencia.
Este 2025, Bolivia vivirá una celebración patriótica sin precedentes. A los actos tradicionales por el Día de la Independencia, que cada 6 de agosto movilizan a todo el país, se suma este año una jornada adicional de descanso nacional: el jueves 7 de agosto ha sido declarado feriado excepcional por el Gobierno en el marco del Bicentenario.
El anuncio fue realizado por el ministro de Trabajo, Víctor Quispe, en un pronunciamiento oficial desde la Casa Grande del Pueblo. La autoridad explicó que esta decisión tiene como objetivo central facilitar la asistencia de la ciudadanía a los eventos programados en honor a los 200 años de vida independiente del país.
“El Gobierno nacional ha resuelto declarar feriado nacional el 7 de agosto de manera extraordinaria, con suspensión de actividades públicas y privadas en todo el territorio boliviano”, expresó Quispe al dar lectura al decreto correspondiente.
La determinación responde a la magnitud histórica del Bicentenario, que ha motivado una serie de actos cívicos, culturales y protocolares en distintas regiones. Para las autoridades, el doble feriado busca no solo conmemorar el pasado, sino también fortalecer la unidad nacional y proyectar el futuro del país.
“Queremos que el pueblo boliviano pueda participar activamente de las celebraciones, sin las limitaciones que impone la rutina laboral. Es un homenaje a nuestra historia, pero también una mirada colectiva hacia adelante”, remarcó el titular de Trabajo.
Esta medida implica que tanto instituciones públicas como empresas privadas deberán suspender sus labores por dos días consecutivos: miércoles 6 y jueves 7 de agosto. Según lo dispuesto por el Ejecutivo, se trata de una medida por única vez, exclusiva para este año conmemorativo.
El Ministerio de Trabajo exhortó a la población a tomar previsiones y acatar la disposición con responsabilidad. “Es importante que se entienda que este feriado tiene un carácter especial. No es una vacación cualquiera, sino una fecha histórica para reflexionar sobre lo que somos como nación”, señaló Quispe.
Desde distintos sectores sociales se expresó respaldo a la decisión, aunque en algunos gremios empresariales surgieron inquietudes por las implicancias económicas de una jornada adicional sin actividad. No obstante, el Gobierno insistió en el valor simbólico del gesto y en la necesidad de priorizar el sentido patriótico del Bicentenario.






