El director de Descolonización y Despatriarcalización sostuvo que la decisión de impedir actos del 22 de enero en Plaza Murillo —vinculados al vicepresidente Edmand Lara— responde al cumplimiento de normas internas y jerarquías, no a discriminación.
El procedimiento adoptado por el Gobierno para evitar que se realicen celebraciones por el 22 de enero en la Plaza Murillo —fecha oficial del Estado Plurinacional— fue defendido por la autoridad encargada de Descolonización y Despatriarcalización, Pedro Portugal, como una “medida disciplinaria” dentro del marco institucional y del orden constitucional vigente. Portugal fue enfático al señalar que la restricción no busca excluir a ningún actor político ni negar símbolos culturales, sino ajustar las actuaciones a las normas y protocolos que rigen la administración pública.
Durante una intervención en el programa La Tarde en Directo, Portugal rechazó que la negativa de acceso al vicepresidente Edmand Lara para realizar actos en la Plaza Murillo haya constituido un abuso de poder o represión. Para la autoridad, el respeto a jerarquías y procedimientos es indispensable en cualquier institución pública, y el caso debe interpretarse dentro de ese marco de orden.
La reacción de Portugal surge luego de que Lara denunciara públicamente que se le impidió el ingreso al principal espacio cívico de Bolivia y calificara esta acción como una forma de exclusión política y de ataque a las raíces culturales del Estado Plurinacional. El vicepresidente ha insistido en que el Gobierno actual —encabezado por el presidente Rodrigo Paz— intenta desconocer la significación de esa fecha y de los símbolos como la wiphala y otras expresiones culturales.
Las autoridades estatales han sostenido que, en ausencia de la presentación de una solicitud formal para usar la Plaza Murillo en actos públicos, no procede autorizar automáticamente un evento, incluso cuando el promotor sea la segunda autoridad del Estado. Portugal recalcó que de haberse tramitado correctamente la petición, esta podría haberse evaluado y aprobado en función de criterios técnicos.
En paralelo, el vicepresidente organizó una conmemoración alternativa en la zona de La Apacheta, ubicada en la carretera La Paz-Oruro, donde sostuvo discursos dirigidos a sectores sociales y criticó con dureza al presidente Rodrigo Paz, acusándolo de desconocer el significado histórico de la jornada y de renegar de los símbolos culturales bolivianos.






