Ante la inacción de autoridades, panificadores anuncian aumento del pan de batalla afectando a familias de bajos recursos en la sede de gobierno.
Los panificadores de La Paz confirmaron que, a partir de este jueves, el precio del pan de batalla subirá de 0,50 a 1 boliviano, tras semanas de incertidumbre por la falta de respuesta del Gobierno y la Alcaldía. La ausencia de decisiones oficiales mantiene en alerta a los consumidores y evidencia un vacío de interés frente a un problema que golpea a los sectores más vulnerables.
Hasta este martes, ninguna autoridad se pronunció sobre la continuidad de la subvención de harina y otros insumos gestionada por EMAPA, organismo encargado de garantizar precios estables para el sector panificador. La vocera presidencial, Carla Faval, había asegurado que el ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Aguas informaría sobre el estado financiero del ente y medidas a tomar, pero la declaración del ministro Oscar Mario Justiniano se limitó a reconocer pérdidas económicas sin ofrecer soluciones concretas.
Los panificadores sostienen que, sin claridad sobre la subvención, no les queda otra opción que aumentar el precio, lo que amenaza a miles de familias que dependen del pan de batalla como alimento principal. La medida refleja la falta de coordinación y compromiso de las autoridades nacionales y municipales para proteger el derecho básico a la alimentación de la población.
Los consumidores de La Paz también denuncian la reducción en tamaño y calidad del pan. “Antes pesaba más y tenía mejor sabor, ahora es más pequeño y pobre. Los pobres vivimos del pan y no podemos pagar más”, afirmó un vecino durante un recorrido por la ciudad. La queja se repite en mercados, barrios y calles, mostrando la preocupación ciudadana ante la inminente subida de precio.
El sector panificador sigue esperando una convocatoria oficial para dialogar sobre la subvención de insumos y evitar que el incremento del precio afecte a quienes menos tienen. Sin embargo, la falta de acción concreta mantiene la tensión y anticipa un conflicto social.




