Los docentes reclaman mejores salarios, mayor presupuesto educativo y rechazan que las gobernaciones administren institutos; Santa Cruz advierte que sin diálogo nacional, las protestas pueden escalar.
El magisterio urbano boliviano retomó las movilizaciones con un paro de 24 horas que dejó sin clases a estudiantes de unidades educativas urbanas del Beni y de Santa Cruz, mientras sus dirigentes amenazan con ampliar las medidas de presión si el Gobierno no atiende sus demandas.
La protesta del viernes 23 de octubre expuso el malestar del sector por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, la falta de respuestas a sus reivindicaciones laborales y el rechazo a una eventual transferencia de la administración de institutos a las gobernaciones. Desde Santa Cruz, el dirigente Lorenzo Chávez anunció que los maestros están dispuestos a pasar a paros de 48 y 72 horas, una huelga general indefinida e incluso bloqueos de carreteras.
La advertencia abre la posibilidad de un conflicto de mayor alcance, aunque las siguientes medidas deberán definirse en las instancias orgánicas del magisterio.
EL PARO SUSPENDIÓ LAS CLASES EN EL BENI
La Federación de Trabajadores en Educación Urbana del Beni volvió a las calles este viernes y acompañó su movilización con una paralización de 24 horas. De acuerdo con la organización sindical, la medida fue acatada en todas las unidades educativas de su sector en la capital beniana, donde se suspendieron las actividades escolares durante la jornada.
En Rurrenabaque, el Sindicato de Trabajadores de Educación Urbana convocó a sus afiliados mediante el Instructivo N.º 10/2026, en el marco del paro nacional movilizado. La convocatoria incluyó la suspensión de clases y llamó a los docentes a participar en la protesta.
Entre las exigencias figuran un salario que responda al costo de la canasta familiar, un mayor presupuesto para educación y el respeto a los derechos laborales. Los maestros también demandan la defensa de la carrera docente y del Escalafón Nacional del Servicio de Educación, además de la abrogación de decretos que, según el sector, afectan sus derechos.
La movilización se presenta como una medida de presión contra las políticas gubernamentales y en defensa de la educación fiscal, gratuita y de calidad.
SANTA CRUZ PLANTEA UN DIÁLOGO CON AUTORIDADES NACIONALES
En Santa Cruz, Lorenzo Chávez afirmó que más del 90% de las unidades educativas acató la paralización en ese departamento. El dirigente negó que el sector hubiera recibido una invitación formal para dialogar con el Ministerio de Educación o con la gobernadora en suplencia, Paola Aguirre.
“Ni del ministro ni de la vicegobernadora hemos tenido nosotros una invitación formal”, sostuvo Chávez, quien pidió que cualquier negociación se realice con alcance nacional y reúna al ministro de Educación, a los nueve gobernadores y a los representantes del magisterio.
El dirigente rechazó que las gobernaciones asuman la administración de los institutos técnicos y tecnológicos. Considera que la propuesta supone una descentralización educativa que el sector no acepta y cuestiona que el cambio pueda utilizarse para distribuir puestos de trabajo entre allegados políticos.
“No es negociable la descentralización. No puede pasar educación a manos de las gobernaciones”, declaró.
La posición sindical se enfrenta a la propuesta gubernamental de trasladar a las administraciones departamentales responsabilidades sobre los institutos, incluidos aspectos vinculados con sus recursos humanos y financiamiento. Las autoridades han defendido la posibilidad de dar mayor participación a las gobernaciones en la gestión educativa, mientras los maestros exigen que el Gobierno central mantenga sus responsabilidades.
EL AMPLIADO DEFINIRÁ LAS SIGUIENTES MEDIDAS
Chávez anunció que el magisterio evaluará nuevas acciones y advirtió que la protesta de 24 horas podría convertirse en una paralización más prolongada. Entre las alternativas mencionó paros escalonados de 48 y 72 horas, una huelga general indefinida y bloqueos carreteros.
La dirigencia nacional convocó a un ampliado para este sábado 24 de octubre en La Paz, donde se analizará la continuidad de las movilizaciones y el alcance de las próximas medidas. Según reportes de prensa, el encuentro deberá definir si el sector avanza hacia una paralización de mayor duración desde la siguiente semana.
El magisterio sostiene que sus reclamos no se limitan a la administración de los institutos. También exige un incremento salarial que compense el encarecimiento de los productos básicos, mayor presupuesto para educación, estabilidad laboral y respeto al escalafón docente.
La jornada nacional de protesta también estuvo marcada por movilizaciones en otras ciudades. En La Paz, los maestros intentaron realizar un mitin cerca del Ministerio de Educación y fueron dispersados con agentes químicos, según reportes periodísticos.








