MIAMI SERÁ SEDE DE BLOQUE IMPULSADO POR TRUMP CONTRA AVANCE CHINO

Feb 12, 2026

La Casa Blanca confirmó la convocatoria a los mandatarios de Argentina, Paraguay, Bolivia, El Salvador, Ecuador y Honduras para coordinar acciones frente a la expansión económica y estratégica de China en la región.


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, oficializó la convocatoria a seis jefes de Estado latinoamericanos para una reunión el 7 de marzo en Miami, con el propósito de establecer lineamientos comunes sobre la relación con China. La información fue confirmada por un funcionario de la Casa Blanca a la agencia AFP y difundida por medios internacionales que siguen la agenda exterior estadounidense.
Los mandatarios invitados son Javier Milei, de Argentina; Santiago Peña, de Paraguay; Rodrigo Paz, de Bolivia; Nayib Bukele, de El Salvador; Daniel Noboa, de Ecuador; y Tito Asfura, de Honduras. Todos mantienen relaciones diplomáticas activas con Washington y han desarrollado en los últimos meses contactos bilaterales en áreas económicas, comerciales y de seguridad, según comunicados oficiales de sus respectivos gobiernos.
La administración Trump ha señalado en diversas intervenciones públicas que la creciente presencia de China en América Latina constituye un asunto prioritario para su política exterior. Datos del comercio internacional muestran que Beijing se ha convertido en uno de los principales socios comerciales de varios países sudamericanos, con inversiones en infraestructura, energía, minería y telecomunicaciones. Informes del Banco Mundial y de la CEPAL registran un aumento sostenido de capitales chinos en sectores estratégicos durante la última década.
Washington ha respondido con iniciativas orientadas a reforzar su influencia económica y política. Argentina consolidó en el último año acuerdos financieros con respaldo del Tesoro estadounidense y avanzó en compromisos de cooperación vinculados a recursos minerales críticos. El propio gobierno argentino informó oficialmente sobre la ampliación de mecanismos para atraer inversión extranjera en sectores como energía y minería.
El Salvador fortaleció la coordinación migratoria y de seguridad con Estados Unidos. Comunicados de la presidencia salvadoreña dan cuenta de cooperación en control fronterizo y combate al crimen organizado. Paraguay ratificó su histórica alianza con Washington, mientras que Ecuador formalizó nuevos esquemas de colaboración en seguridad interna y lucha contra el narcotráfico, según reportes de sus ministerios de Gobierno y Relaciones Exteriores.
Honduras, por su parte, recibió respaldo político de Estados Unidos durante su reciente proceso electoral, hecho reconocido en declaraciones públicas de autoridades estadounidenses. Además, el tema del Estatus de Protección Temporal (TPS) para migrantes hondureños continúa en agenda bilateral, de acuerdo con información del Departamento de Seguridad Nacional.
Bolivia ha sostenido reuniones diplomáticas recientes con representantes estadounidenses enfocadas en comercio y cooperación técnica. Comunicados de cancillería dan cuenta de encuentros destinados a explorar mecanismos de intercambio económico, especialmente en sectores productivos y de recursos naturales.
Trump ha reiterado en discursos oficiales que considera indispensable recuperar protagonismo en el hemisferio occidental. En varias intervenciones sostuvo que su gobierno busca frenar la expansión de actores extrahemisféricos en áreas consideradas estratégicas para la seguridad nacional de Estados Unidos. La convocatoria en Miami forma parte de esa línea de acción.
La reunión se realizará en el hotel Doral, en Florida, y será la primera cumbre regional promovida directamente por Trump en su actual mandato. La tradicional Cumbre de las Américas prevista para 2025 fue postergada, según confirmación de autoridades organizadoras, lo que ha generado espacios para encuentros bilaterales y multilaterales impulsados desde Washington.
Hasta ahora, las cancillerías de los países convocados no han difundido una agenda detallada del encuentro. Fuentes diplomáticas coinciden en que los ejes principales estarán vinculados a inversión, comercio, seguridad y recursos estratégicos. La participación de gobiernos que han mostrado cercanía con la administración estadounidense perfila un bloque alineado en temas clave de política internacional.
La cita del 7 de marzo concentrará la atención regional por el peso geopolítico de las decisiones que puedan surgir de ese encuentro, en un escenario marcado por la competencia entre Estados Unidos y China por influencia económica y tecnológica en América Latina.