La normativa crea un marco regulatorio seguro para innovaciones tecnológicas en el sector financiero.
La Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) oficializó un reglamento que establece las bases para la regulación y funcionamiento de las Empresas de Tecnología Financiera (ETF) en Bolivia. La Resolución ASFI/540/2025, aprobada el 3 de julio, busca ordenar y fomentar el desarrollo de servicios financieros innovadores mediante un entorno regulado y supervisado.
Esta nueva disposición se basa en el Parágrafo IV del Artículo 19 de la Ley de Servicios Financieros, incorporado por la Ley N° 1543 que modificó el Presupuesto General del Estado para la gestión 2023, y en el Decreto Supremo N° 5384 emitido en mayo de 2025. La intención es dar seguridad jurídica tanto a las fintech ya constituidas como a aquellas que deseen ingresar al mercado, abarcando servicios relacionados con finanzas, mercado de valores y seguros.
Uno de los avances más relevantes del reglamento es la creación del llamado Entorno Controlado de Pruebas (ECP). Este espacio permitirá a las empresas probar sus servicios y productos tecnológicos en condiciones reales pero bajo estricta supervisión y límites temporales. Así, se garantiza que la innovación se despliegue con un control riguroso que protege a los consumidores financieros y al sistema en general.
El ECP no solo habilita la prestación de servicios tecnológicos bajo un monitoreo permanente, sino que también posibilita, previa autorización, una flexibilización temporal y proporcional de ciertas normativas para facilitar el desarrollo de estas nuevas soluciones. A partir de la evaluación de las experiencias en este entorno, ASFI podrá emitir normativas específicas para cada tipo de servicio.
Las compañías que ya ofrecen servicios financieros con innovación tecnológica cuentan con un plazo hasta el 31 de diciembre de 2025 para adecuarse al nuevo marco normativo. Durante este período podrán continuar operando legalmente, siempre y cuando informen y declaren sus actividades ante la ASFI.
El reglamento incluye principios clave como la innovación responsable, la interoperabilidad entre sistemas, así como la confidencialidad y protección de datos personales. Establece, además, claras responsabilidades para las empresas en aspectos fundamentales como ciberseguridad, gestión de riesgos, tratamiento de la información y atención a reclamos de los usuarios.
Con esta regulación, ASFI establece un balance entre fomentar el crecimiento de las fintech y proteger los derechos e intereses de los consumidores financieros. Se busca crear un ecosistema robusto que permita la inclusión financiera a través de herramientas tecnológicas, pero con controles adecuados para evitar riesgos y abusos.
Esta iniciativa posiciona a Bolivia en línea con tendencias internacionales que promueven la regulación inteligente de las tecnologías financieras, abriendo espacio para la innovación y modernización del sistema financiero, sin dejar de lado la estabilidad ni la confianza pública.







