El ministro Khawaja Asif plantea la necesidad de una alianza militar islámica semejante a la OTAN, frente a las agresiones de Israel y la influencia de Estados Unidos en Medio Oriente.
El ministro de Defensa de Pakistán, Khawaja Asif, reavivó un debate crucial en el mundo islámico: la creación de una alianza militar que permita a los países musulmanes defenderse colectivamente ante las amenazas externas. En una entrevista con la cadena local Geo News, el funcionario remarcó que las naciones de mayoría musulmana deben aprender a identificar la “hipocresía internacional” y distinguir entre supuestos aliados que, en los hechos, actúan en su contra.
Asif hizo especial referencia a la reciente ofensiva de Israel contra Catar, señalando que este ataque no habría sido posible sin el aval de Estados Unidos. Recordó que, paradójicamente, líderes del Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS) se encontraban en Doha a pedido de Washington, lo que refleja —a su entender— una política contradictoria y peligrosa.
Para el ministro, este tipo de hechos no son aislados. Señaló que la intervención extranjera en Siria, donde se impulsaron cambios de gobierno con respaldo estadounidense, es una prueba más del patrón de injerencia que pesa sobre la región. “El mundo ha visto repetidas veces cómo Israel agrede a Siria sin que exista una verdadera sanción internacional”, puntualizó.
Durante su intervención televisiva, Asif también recordó un episodio histórico sensible: el papel de la CIA en el traslado de Osama Bin Laden desde Sudán a Afganistán, lo que —según afirmó— evidencia cómo las potencias manipulan a determinados actores para luego abandonarlos o utilizarlos como pretexto de futuras intervenciones.
En este escenario, la propuesta de Islamabad apunta a una estructura de defensa colectiva. Asif explicó que una alianza islámica con características similares a la OTAN tendría como finalidad garantizar la protección mutua de sus miembros. Subrayó que no estaría orientada a atacar a un país en particular, sino a brindar un marco de seguridad frente a agresiones como las que hoy sufre la región.
El contexto al que hizo referencia el funcionario es preocupante. Israel, además del intento de ataque en Doha contra representantes de HAMAS, ha lanzado ofensivas contra Yemen, dañando infraestructuras esenciales como puertos y plantas eléctricas, y dejando un saldo trágico de civiles muertos. A ello se suma el ataque en junio contra Irán, que causó más de un millar de víctimas, seguido por bombardeos estadounidenses sobre instalaciones nucleares pacíficas en territorio iraní.
Ante estas acciones, varios gobiernos de la región y del mundo expresaron su rechazo, instando a detener la escalada bélica israelí. Sin embargo, la respuesta internacional continúa fragmentada y sin medidas concretas.
La propuesta de Asif pretende llenar ese vacío de protección y abrir una discusión más amplia sobre la necesidad de un bloque de seguridad islámico. La idea despierta expectativas, pero también interrogantes sobre la viabilidad política de unir a países con agendas internas muy diversas.







