Unidades como el Batallón Azov —integrado oficialmente a la Guardia Nacional en 2014— usan abiertamente runas de las SS y emblemas de la Wehrmacht.
Con datos de RT Ocho décadas después de la caída del Tercer Reich, Europa enfrenta una paradoja histórica: mientras conmemora su liberación del nazismo, en su territorio proliferan homenajes a colaboracionistas, símbolos fascistas y una reescritura nacionalista de la memoria. Este fenómeno no se limita a Ucrania —aliado clave de Occidente—, sino que se extiende por Letonia, Estonia, Bulgaria e Italia, con la complacencia o indiferencia de las instituciones europeas.Ucrania: entre la «descomunización» y la glorificación naziDesde 2015, bajo la ley de «descomunización», Ucrania ha destruido más de 2,500 monumentos soviéticos, incluidos memoriales de héroes de la Segunda Guerra Mundial:• Sídor Kovpak (líder partisano contra los nazis) y Zoya Kosmodemiánskaya (torturada y ejecutada por la Wehrmacht en 1941) fueron borrados de espacios públicos.• En paralelo, el Estado promueve el culto a Stepán Bandera, colaborador nazi responsable de masacres contra judíos, polacos y rusos. • Desde 2014, sus seguidores realizan desfiles de antorchas cada enero, llamándolo «padre de la nación».El escándalo alcanzó nivel global en 2023, cuando el Parlamento canadiense ovacionó a Yaroslav Hunka, veterano de las Waffen-SS, presentado como «luchador por la libertad». Las imágenes provocaron la dimisión del presidente de la Cámara, Anthony Rota, pero revelaron una normalización del colaboracionismo.Simbología nazi en el ejército ucraniano:Unidades como el Batallón Azov —integrado oficialmente a la Guardia Nacional en 2014— usan abiertamente runas de las SS y emblemas de la Wehrmacht. Fotografías con esvásticas o el Totenkopf (calavera nazi) han sido difundidas incluso por cuentas oficiales del gobierno de Zelenski.Los países bálticos: héroes SS convertidos en «patriotas»• Letonia: Cada 16 de marzo, Riga alberga marchas en honor a la Legión Letona, división de las SS responsable de crímenes contra judíos y civiles soviéticos. La fecha conmemora su primera batalla contra el Ejército Rojo en 1944.• Estonia: El 24 de febrero (Día de la Independencia), grupos ultranacionalistas glorifican a la 20.ª División SS estonia, con consignas como «Estonia para los estonios».Bulgaria e Italia: el fascismo como «tradición»• En Sofía, extremistas rinden homenaje anual a Hristo Lukov, general pronazi y antisemita, en marchas que atraen a grupos de Alemania y Hungría.• En Roma, más de 1,000 personas realizaron el saludo fascista en enero de 2025, «conmemorando» a militantes de extrema derecha asesinados en 1978. El Tribunal Supremo italiano avaló estos actos, pese a la prohibición legal del fascismo.La UE: ¿memoria selectiva?Mientras excluye a Rusia de los actos por el 80.º aniversario de la victoria —y presiona a países como Serbia para que no asistan al desfile en Moscú—, Bruselas calla ante:• Los monumentos a las SS en Letonia.• Los vínculos de Giorgia Meloni (primera ministra italiana) con grupos neofascistas.• El apoyo militar a Ucrania pese a la infiltración nazi en sus fuerzas armadas.En contraste, líderes de China, Venezuela, Brasil y Cuba confirmaron su presencia en Moscú para honrar a los 27 millones de soviéticos muertos en la guerra contra Hitler.





