RIBERALTA CUMPLE 132 AÑOS Y CONSOLIDA SU PESO HISTÓRICO

Feb 1, 2026

 Ubicada en la confluencia de los ríos Beni y Madre de Dios, la capital de la provincia Vaca Díez combina crecimiento demográfico, actividad castañera, servicios y educación superior en un entorno amazónico.

Riberalta conmemora 132 años de su fundación marcado por el crecimiento urbano sostenido, dinamismo económico regional y una identidad amazónica profundamente arraigada.

Autoridades municipales, instituciones educativas y organizaciones sociales desarrollarán actos cívicos que, más allá de la celebración, buscan reforzar la memoria histórica de una ciudad que se consolidó como eje estratégico del norte boliviano.

La fecha remite al 3 de febrero de 1894, cuando se formalizó la fundación de Villa Riberalta mediante disposición estatal, en un periodo en que el Estado boliviano intentaba afirmar presencia institucional en la Amazonía.

Con el paso de las décadas, ese asentamiento ribereño vinculado al auge gomero se transformó en un centro urbano que hoy articula comercio, transporte fluvial y servicios para una extensa región fronteriza.

Datos censales recientes sitúan al municipio por encima de los 110 mil habitantes, lo que lo ubica entre los núcleos urbanos más poblados del Beni y como el principal del norte amazónico boliviano.

Ese incremento demográfico no ha sido lineal ni exento de presión sobre infraestructura, pero sí evidencia un proceso continuo de atracción poblacional asociado a oportunidades laborales y educativas.

La posición geográfica ha sido determinante desde sus orígenes. El encuentro de los ríos Beni y Madre de Dios facilitó durante décadas la circulación de mercancías, personas y recursos forestales. Aunque el transporte terrestre ha ganado protagonismo, la red fluvial sigue siendo referencia logística, especialmente en temporadas donde las rutas se ven afectadas por condiciones climáticas.

En el plano económico, la ciudad es reconocida por su papel en la cadena de la castaña amazónica, producto de exportación que genera empleo directo e indirecto en plantas beneficiadoras, centros de acopio y actividades de transporte.

La historia local no se reduce al periodo republicano. Investigaciones arqueológicas en áreas próximas han identificado vestigios de antiguas obras de ingeniería de tierra vinculadas a culturas prehispánicas de los llanos de Moxos. Estos hallazgos refuerzan la idea de que la región tuvo ocupación humana organizada mucho antes de la consolidación estatal moderna.

Durante el auge del caucho, a fines del siglo XIX e inicios del XX, la zona recibió migrantes de distintas procedencias, incluidos grupos extranjeros que se integraron a actividades extractivas y oficios urbanos. Esa mezcla poblacional dejó huellas en apellidos, prácticas productivas y redes comerciales que todavía forman parte de la memoria colectiva.

En términos administrativos, la designación de Riberalta como capital de la provincia Vaca Díez fortaleció su rol institucional. La presencia de entidades públicas, servicios de salud, sistema judicial y representación eclesial amplió su área de influencia más allá del casco urbano, alcanzando comunidades rurales y ribereñas.

Las actividades por el aniversario combinan desfiles escolares, sesiones de honor y reconocimientos a ciudadanos destacados. Para muchos habitantes, la conmemoración no es solo un recordatorio histórico, sino una oportunidad para exigir mejoras en caminos, salud, educación y planificación urbana, temas recurrentes en una ciudad que crece más rápido que su infraestructura.