Una vía de 563 kilómetros conecta dos regiones clave con una inversión superior a 1.360 millones de bolivianos, impulsando desarrollo y dignidad para más de 300 mil personas.
La conectividad entre el oriente y la Amazonía boliviana acaba de dar un salto cualitativo. El Gobierno Nacional, a través de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), entregó oficialmente la rehabilitación de cinco tramos viales estratégicos que enlazan los departamentos de Santa Cruz y Beni, consolidando un eje fundamental de integración y progreso. La inversión alcanzó los Bs 1.363 millones, financiados mediante un crédito del Banco Mundial y ejecutados bajo el Programa CRECE.
Se trata de una intervención vial de 563,60 kilómetros, que va desde la Ruta 09 (Santa Cruz – Trinidad – San Javier) hasta la Ruta 03 (Puerto Varador – Trinidad), fortaleciendo no solo la infraestructura caminera, sino también el tejido económico, social y productivo de una región habitada por más de 300 mil bolivianos. La obra es parte del paquete de 200 proyectos entregados en simultáneo como parte de los homenajes al Bicentenario, que apuntan a reducir las asimetrías territoriales y garantizar igualdad de oportunidades.
Durante el acto de entrega, realizado en uno de los tramos rehabilitados, el gerente regional de la ABC en Santa Cruz, Ángelo Viruez, destacó que no se trata únicamente de construir caminos. “Lo que hacemos es dignificar la vida de miles de familias, reducir distancias, acortar brechas, y abrir la posibilidad de desarrollo para poblaciones antes relegadas. Esta carretera es símbolo del compromiso del presidente Luis Arce con la transformación real del país”, afirmó.
El proyecto no se limitó a pavimentar caminos. Se ejecutó una rehabilitación estructural integral que incluyó reciclado con cemento de la capa de rodadura, aplicación de carpeta asfáltica mejorada con polímeros, ampliación y acondicionamiento de bermas, mantenimiento de drenajes y alcantarillas, conservación vial, señalización y modernización de las estaciones de peaje.
Esta mejora vial impacta directamente en la seguridad del transporte, reduce considerablemente los tiempos de viaje y dinamiza el comercio de productos clave como la soya, el arroz, el maíz, la caña de azúcar y la madera, que constituyen la base de la economía regional. En efecto, con rutas más seguras y en buen estado, el transporte pesado y los productores locales podrán acceder a mercados de forma más eficiente y sostenible.
La nueva conexión vial entre Santa Cruz y Beni responde a una visión de Estado que apuesta por integrar el país desde sus extremos hasta el corazón. No es solo una carretera; es una herramienta de equidad territorial. Permite que comunidades aisladas tengan ahora una vía rápida de acceso a salud, educación y mercados, y que el turismo también pueda expandirse hacia zonas antes invisibilizadas.
En un país caracterizado por su diversidad geográfica, estas obras marcan un camino hacia la cohesión nacional. El desarrollo no puede ser privilegio de los centros urbanos, y esta obra responde a esa deuda histórica con regiones como el norte amazónico. La entrega de este corredor vial se alinea con la política del Gobierno Nacional de celebrar el Bicentenario no con discursos, sino con acciones tangibles que transforman la vida cotidiana.
“Este tipo de obras no solo mejoran la infraestructura, generan empleos durante su ejecución y potencian las cadenas logísticas y de abastecimiento. Representan, además, un acto de justicia territorial”, enfatizó Viruez.
El proyecto es también una apuesta estratégica frente al cambio climático, al priorizar técnicas de construcción más sostenibles y materiales reciclables. Asimismo, garantiza mayor durabilidad en contextos adversos como las lluvias intensas o las crecidas estacionales.






