Las empresas eléctricas señalaron que la aplicación del Decreto Supremo 5750 dependerá de las determinaciones de la AETN, entidad encargada de calcular y autorizar los precios del servicio en todo el país.
El cambio de las reglas para calcular las tarifas de electricidad ya encendió las alertas entre los usuarios. Aunque las distribuidoras evitaron informar cuánto podría aumentar el costo del servicio, las modificaciones introducidas por el Decreto Supremo 5750 abren paso a futuros ajustes tarifarios que serán definidos por la Autoridad de Fiscalización de Electricidad y Tecnología Nuclear (AETN).
La incertidumbre surge porque la nueva normativa modifica las fórmulas utilizadas para determinar los precios máximos de la energía eléctrica, incorporando factores económicos que hasta ahora no formaban parte del mecanismo de actualización.
LAS EMPRESAS ESPERAN LA DECISIÓN DE LA AUTORIDAD
ENDE DELBENI S.A.M. informó mediante un comunicado que la aplicación del Decreto Supremo 5750 se realizará conforme a los procedimientos técnicos y regulatorios vigentes.
La distribuidora recordó que, de acuerdo con la Ley 1604, la AETN es la entidad responsable de calcular, aprobar, controlar y publicar los precios y tarifas eléctricas, por lo que cualquier modificación deberá ser determinada oficialmente por esa instancia.
La empresa también señaló que dará a conocer las resoluciones que emita el regulador y ratificó su compromiso de mantener la continuidad del servicio eléctrico en el departamento del Beni.
Una postura similar fue asumida por DELAPAZ. La distribuidora paceña evitó adelantar si la norma derivará en incrementos inmediatos y remarcó que actuará de acuerdo con las disposiciones que apruebe la autoridad reguladora.
QUÉ CAMBIA CON EL DECRETO 5750
La nueva disposición modifica el Reglamento de Precios y Tarifas de Electricidad y actualiza la metodología utilizada para calcular los costos del sector.
Entre los cambios se incorpora el tipo de cambio oficial fijado por el Banco Central de Bolivia y el Índice de Precios al Consumidor (IPC) como variables para las actualizaciones tarifarias. Además, la norma establece que se tomará en cuenta el promedio del valor del dólar de los últimos 365 días, una medida orientada a evitar variaciones bruscas en los ajustes.
Según la explicación oficial que acompaña la norma, el objetivo es garantizar recursos para la operación del sistema eléctrico, incluyendo actividades de mantenimiento, transmisión de energía y adquisición de equipos e insumos necesarios para el funcionamiento del servicio.
El Gobierno sostiene además que se mantienen mecanismos de protección dirigidos a los hogares de menor consumo, entre ellos la Tarifa Dignidad.
CUESTIONAN EL IMPACTO PARA LOS USUARIOS
Pese a las explicaciones oficiales, especialistas del sector consideran que el resultado final será un incremento en las facturas de electricidad.
El experto en energía e hidrocarburos Fernando Rodríguez sostuvo que las modificaciones incluidas en el decreto terminan conduciendo a un ajuste tarifario, aunque mediante fórmulas de cálculo complejas para el ciudadano común.
“Es mucho gre-gre para decir Gregorio, cuando en realidad lo que nos están diciendo es que la tarifa va a subir”, afirmó.
Rodríguez observó además que la cantidad de variables incorporadas en la nueva metodología dificulta la comprensión pública sobre la forma en que se determinarán los futuros precios del servicio.
Mientras tanto, las distribuidoras mantienen una posición de espera y trasladan toda decisión al ente regulador. Será la AETN la que finalmente determine cuánto costará la electricidad bajo las nuevas reglas aprobadas por el Gobierno.








