El tribunal electoral frena su veredicto sobre la postulación de Jaime Dunn, aún pendiente de confirmación
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) postergó por segunda vez la resolución sobre la candidatura de Jaime Dunn, aspirante presidencial por el frente Nueva Generación Patriótica (NGP). La Sala Plena no logró consenso este martes y optó por declarar un cuarto intermedio, reprogramando la deliberación para las 09:00 de este miércoles. Esta nueva pausa prolonga el limbo político en el que se encuentra el único candidato que aún no ha sido confirmado oficialmente para las elecciones.
La candidatura de Dunn ha estado marcada por complicaciones desde su origen. Inicialmente, NGP inscribió a Fidel Tapia como su representante. Sin embargo, tras su renuncia, propuso a Dunn, quien debía cumplir con todos los requisitos exigidos por el reglamento, entre ellos el artículo 4: no contar con pliegos de cargo ejecutoriados ni sentencias penales pendientes.
El problema surgió porque Dunn tenía deudas con la Alcaldía de El Alto, las cuales fueron derivadas a procesos coactivos. Esta situación impidió que pudiera presentar a tiempo su certificado de solvencia fiscal. Durante semanas, realizó gestiones para limpiar su situación legal y conseguir la documentación necesaria.
Finalmente, el 25 de junio, Dunn publicó una fotografía desde la Contraloría General del Estado (CGE) anunciando que había conseguido el certificado. Sin embargo, el contenido del documento no dejaba en claro si las deudas habían sido efectivamente saldadas o si aún permanecían activas. Por esa razón, el TSE solicitó un informe oficial a la Alcaldía de El Alto.
El director de asesoría legal de ese municipio, Isaac Mauricio Navarro, informó que la deuda seguía vigente, aunque reconoció que Dunn pudo haber depositado el dinero en una cuenta judicial. No obstante, mientras esos recursos no sean transferidos a la alcaldía, no pueden ser considerados como pagos efectuados.
Este escenario generó diferencias de interpretación dentro de la Sala Plena del TSE. Algunos vocales sostienen que cualquier deuda impaga es motivo suficiente para descalificar al candidato. Otros consideran que existe una intención de cumplimiento que debería ser valorada jurídicamente. La falta de una posición unificada llevó a decretar el cuarto intermedio.
Mientras tanto, Jaime Dunn continúa su campaña, pese a que su habilitación está pendiente. A diferencia del resto de los partidos, que ya entregaron las fotografías y datos completos de sus candidatos, NGP todavía no ha cerrado el proceso formal ante el TSE. La dilación genera incertidumbre no solo para el partido, sino también para el electorado.






