El ministro de Trabajo, Víctor Quispe, anunció este miércoles que el feriado nacional por el Día de los Difuntos será trasladado del domingo 2 al lunes 3 de noviembre. La decisión, oficializada mediante decreto supremo, tiene como objetivo facilitar la planificación familiar, promover el turismo interno y dinamizar la economía en distintas regiones del país.
“La mayor parte de la población ya asumía que el feriado se trasladaría, pero el decreto anterior lo establecía como inamovible. Esta situación generó incertidumbre, por lo que hoy queremos dar certidumbre oficial”, explicó Quispe en conferencia de prensa.
El ministro destacó que la medida permitirá que más personas puedan viajar, participar en actividades culturales y compartir en familia. “Muchos ya estaban organizando salidas desde el viernes, y otros hubieran pedido permiso el lunes. Ahora podrán hacerlo con tranquilidad”, afirmó.
Desde el Viceministerio de Turismo se proyecta un incremento en el movimiento económico durante el fin de semana largo, especialmente en destinos con alta demanda durante esta fecha. “Estamos fomentando el turismo y la visita a diferentes lugares, lo que beneficiará a sectores como la gastronomía, el transporte y la hotelería”, añadió Quispe.
El Gobierno también subrayó el valor cultural del Día de los Difuntos, señalando que se trata de una celebración profundamente arraigada en la identidad boliviana. “Es momento de fortalecer nuestras creencias y compartirlas con las nuevas generaciones”, concluyó.







