El presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz, expresó preocupación por los recientes hechos de violencia en Río de Janeiro, donde un operativo policial dejó decenas de muertos en distintas favelas.
En un comunicado oficial, exhortó al presidente Luis Arce a reforzar las fronteras y garantizar la protección de la población boliviana ante un posible desplazamiento de organizaciones criminales.
Paz subrayó que “la seguridad del pueblo debe ser prioridad nacional” y pidió coordinación entre las fuerzas del orden y las autoridades locales.
“Bolivia no puede permitir que estructuras criminales extranjeras se infiltren en su territorio ni comprometan la seguridad del Estado”, señaló.
El líder electo enfatizó que la crisis brasileña refleja una problemática regional que exige respuestas conjuntas y firmes.
Diversos sectores bolivianos coinciden en la urgencia de fortalecer los controles en las zonas fronterizas con Brasil, particularmente en el oriente del país, donde el tránsito de personas y mercancías es constante.







