La estatal petrolera destituyó al jefe de su Distrito Comercial Amazónico en Riberalta, tras denuncias de irregularidades; la decisión busca garantizar transparencia y reforzar lucha frontal contra la corrupción.
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) confirmó este martes la destitución del jefe del Distrito Comercial Amazónico en Riberalta, Beni, en una medida tomada por el presidente ejecutivo, Yussef Akly Flores, como parte del compromiso de la empresa con la transparencia y la integridad institucional.
El anuncio oficial señala que la decisión se adoptó en el marco de investigaciones por presuntas irregularidades vinculadas a la venta de diésel en la región amazónica. Flores aseguró que la destitución refleja la política de “cero tolerancia” de YPFB frente a cualquier acto de corrupción y busca restablecer la confianza de la población en la gestión de la estatal.
Según el comunicado institucional, la medida se alinea con el mandato del presidente del Estado, Rodrigo Paz, de reforzar la lucha contra la corrupción y garantizar el correcto manejo de los recursos públicos. La estatal informó que, además, se apersonará en la investigación y presentará querellas contra los responsables de los posibles ilícitos denunciados.
La decisión llega luego de que medios locales difundieran un video en redes sociales en el que se denuncia el cobro de supuestas coimas para la venta de combustible en el Distrito Comercial Amazónico. Las pesquisas preliminares indican que tanto personas particulares como funcionarios habrían participado en operaciones irregulares, motivando la intervención de YPFB y la Fiscalía.
El fiscal Stevens Andrei Heredia, de la Fiscalía Especializada en Delitos de Narcotráfico, Anticorrupción y Delitos Tributarios y Aduaneros, ordenó allanamientos en las oficinas del Distrito Comercial Amazónico y en la estación de servicio Héroes del Chaco, en Riberalta. Durante los procedimientos se secuestraron documentos, computadoras y teléfonos celulares que formarán parte de la investigación penal.
YPFB destacó que la destitución del jefe distrital no solo busca sancionar posibles irregularidades, sino también enviar un mensaje claro a todos los funcionarios: cualquier acto fuera de la ley será inmediatamente sancionado. La estatal enfatizó que continuará reforzando los controles internos y la supervisión de sus operaciones comerciales en toda la región amazónica.
La medida ha generado repercusión en la ciudadanía y en los sectores comerciales que dependen de la distribución de diésel, quienes ven en la decisión un paso hacia la transparencia y la recuperación de la confianza en la administración pública de recursos estratégicos.






