Desde Teherán, el Parlamento iraní alertó que cualquier acción armada de Washington provocará una respuesta directa contra intereses militares estadounidenses en la región, en medio de tensiones y protestas internas.
El presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Baqer Qalibaf, volvió a dirigirse públicamente a Estados Unidos tras las declaraciones del presidente Donald Trump, quien amenazó con una posible intervención militar si las fuerzas iraníes reprimen las protestas internas. El legislador calificó esas afirmaciones como irresponsables y pidió a la Casa Blanca revisar con cuidado la información que recibe.
Qalibaf cuestionó un mensaje difundido previamente por Trump, donde aseguró que la ciudad de Mashhad había sido tomada por manifestantes. Autoridades locales y medios estatales iraníes desmintieron esa versión. “No repita informes falsos que solo generan confusión y errores de cálculo”, afirmó el titular del Legislativo en declaraciones recogidas por la agencia oficial IRNA.
El dirigente iraní fue explícito al señalar que, si Estados Unidos decide atacar, Irán considerará como objetivos militares legítimos a las bases, barcos y centros de operaciones estadounidenses desplegados en Medio Oriente. También mencionó a los llamados “territorios ocupados”, en referencia a aliados de Washington en la región.
En relación con las manifestaciones que se desarrollan desde finales de diciembre, Qalibaf reconoció que existen demandas ciudadanas legítimas, pero aseguró que el Estado no tolerará actos violentos. Según su versión, grupos armados han aprovechado las protestas para atacar bancos, comercios, vehículos y edificios públicos.
El presidente del Parlamento acusó a algunos participantes de actuar como “mercenarios extranjeros” y de responder a intereses externos. Indicó que quienes sean detenidos enfrentarán procesos judiciales y sanciones conforme a la legislación iraní. En el caso de personas armadas, advirtió que recibirán una respuesta “contundente”.






