La escasez de carburantes en distintas provincias del Beni llevó a autoridades departamentales a abrir una revisión integral del modelo de distribución, buscando alternativas que garanticen abastecimiento oportuno y sostenido.
La Asamblea Legislativa Departamental del Beni inició el proceso de análisis y replanteamiento de la logística de distribución de carburantes en el departamento, con el propósito de reducir la dependencia operativa de Cochabamba y construir un sistema más acorde a las necesidades de las provincias benianas.
La decisión surge a partir de las solicitudes planteadas por representantes provinciales y en medio de las dificultades de abastecimiento registradas en varias regiones del departamento. El presidente de la Asamblea Legislativa Departamental del Beni, Luis Iván Flores Palma, confirmó que ya se trabaja en una agenda destinada a evaluar nuevas alternativas para la provisión de combustibles.
“Desde hace bastante tiempo se verifica que YPFB de Cochabamba no les interesa nuestros problemas en la distribución de carburantes, por lo que se confirma una comisión para lograr este objetivo de disponer otras opciones para garantizar el combustible”, manifestó la autoridad.
Flores explicó que las dificultades registradas durante los últimos meses evidenciaron limitaciones en el actual esquema de distribución, situación que motivó la apertura de reuniones entre autoridades departamentales y representantes provinciales para analizar posibles cambios en la logística de suministro.
Uno de los impulsores de esta propuesta es el asambleísta departamental por Yacuma, Carmelo Antelo, quien planteó incorporar el tema dentro de la agenda legislativa departamental. La iniciativa apunta a revisar los mecanismos vigentes de asignación y distribución de combustibles para establecer procedimientos que permitan una respuesta más eficiente frente a las necesidades del territorio beniano.
Según las autoridades, el modelo actual mantiene decisiones clave relacionadas con la logística y asignación de hidrocarburos fuera del ámbito departamental, lo que dificulta una atención inmediata cuando se presentan problemas de abastecimiento o interrupciones en las rutas de transporte.
La propuesta no se limita a enfrentar la coyuntura provocada por los recientes bloqueos y la escasez de combustibles. El objetivo es desarrollar una discusión de largo alcance sobre la forma en que el Beni recibe gasolina, diésel y gas licuado de petróleo, con la intención de establecer mecanismos permanentes que otorguen mayor capacidad de gestión al departamento.
Dentro de las acciones previstas figura la conformación de una mesa técnica encargada de recopilar información, evaluar criterios de distribución y elaborar una propuesta normativa. Entre los aspectos que serán considerados se encuentran la cantidad de habitantes, la actividad productiva de cada región y la demanda real de combustibles en provincias y comunidades.
Las autoridades departamentales señalaron que las zonas más alejadas suelen enfrentar mayores dificultades para acceder a carburantes, situación que además incrementa los costos para transportistas, productores y familias.
Flores indicó que la meta final es construir un sistema que responda a las características propias del Beni. “La meta es ser autónomos y disponer con nuestras propias prioridades y necesidades, para distribuir los carburantes en función a un modelo adecuado a nuestra región y realidad”, afirmó la autoridad departamental.








