Teherán anuncia el cierre de las operaciones militares con Washington y asegura que la resistencia nacional logró frenar la ofensiva extranjera.
Irán confirmó que llegó a un entendimiento con Estados Unidos para terminar la guerra y establecer un nuevo marco de relaciones después de más de cien días de ataques, enfrentamientos y tensiones que involucraron también a Israel y otros actores regionales.
El anuncio fue recibido por las autoridades iraníes como un triunfo político y militar frente a la ofensiva encabezada por Washington. El alto mando de la República Islámica afirmó que la presión ejercida contra el país no logró modificar sus posiciones y que la negociación terminó reconociendo la capacidad de resistencia iraní.
El Cuartel General Central de Jatam al-Anbia difundió un comunicado en el que destacó la actuación de la población, las Fuerzas Armadas y los grupos aliados de la denominada Resistencia. La institución militar sostuvo que el pueblo iraní mantuvo su respaldo al Gobierno durante el conflicto y que esa unidad permitió alcanzar el acuerdo.
“Los enemigos estadounidenses y sionistas se vieron obligados a aceptar la derrota frente a un pueblo que permaneció de pie”, señaló el comunicado, en una referencia directa a Estados Unidos e Israel.
La declaración militar fue emitida después de que el viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Qaribabadi, informara que el memorando de entendimiento entre Teherán y Washington quedó concluido y será firmado oficialmente en Suiza.
“El Memorando de Entendimiento de Islamabad será firmado el viernes en Suiza”, explicó el funcionario iraní al confirmar el cierre de las conversaciones diplomáticas.
Qaribabadi también anunció que desde esa noche quedaría suspendido el bloqueo naval estadounidense contra Irán y aseguró que el pacto contempla el “fin inmediato y permanente de la guerra” en los distintos frentes donde se registraron operaciones militares.
La negociación contó con la participación del Gobierno de Pakistán como mediador. El primer ministro Shehbaz Sharif informó que después de varias jornadas de reuniones se logró un acuerdo entre la República Islámica de Irán y Estados Unidos.
Sharif explicó que ambas partes aceptaron detener las acciones militares y avanzar hacia una reducción de la confrontación que había afectado a varios países de la región, incluido Líbano.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní también difundió un pronunciamiento en el que afirmó que el resultado de las conversaciones demostró la capacidad del país para sostener su posición frente a sus adversarios.
El pacto se produce luego de una etapa marcada por ataques, acusaciones cruzadas y una fuerte disputa diplomática. Teherán denunció que Estados Unidos e Israel iniciaron una agresión contra su territorio, causando daños en instalaciones civiles y científicas, además de miles de víctimas.
Desde el lado iraní se insistió durante las negociaciones en que cualquier acuerdo debía incluir garantías sobre la soberanía del país, el levantamiento de sanciones y el respeto a sus intereses estratégicos.
La crisis había tenido un intento previo de solución cuando Pakistán facilitó una pausa temporal en abril. Sin embargo, las hostilidades continuaron debido a nuevas acciones militares y acusaciones de incumplimiento entre las partes.
Dentro de las propuestas presentadas por Irán durante las conversaciones figuraban el retiro de las operaciones militares, el levantamiento de restricciones económicas, compensaciones por los daños registrados y el reconocimiento de sus derechos sobre el estrecho de Ormuz.







