El Presidente advierte sobre nuevos intentos contra la democracia, mientras su Gobierno enfrenta cuestionamientos por la crisis económica, seguridad y el caso Cerimedo.
El presidente Rodrigo Paz advirtió este jueves sobre la posibilidad de un nuevo episodio de inestabilidad política en Bolivia, al señalar que sectores opositores podrían intentar provocar una crisis institucional durante septiembre u octubre.
“Este año han intentado darle un golpe a Bolivia y no estamos lejos de que quieran generar otro sismo político estructural en nuestra democracia y en nuestra Constitución”, afirmó durante un acto público.
EL RECHAZO CIUDADANO AUMENTÓ
La advertencia presidencial llega cuando los últimos datos de Ipsos-CIESMORI muestran un marcado deterioro de la valoración ciudadana. Una medición realizada entre el 19 y el 31 de agosto registra 25% de aprobación y 65% de desaprobación para Paz en las cuatro ciudades principales del eje central. Las principales razones mencionadas fueron percepción de corrupción, mala gestión y problemas relacionados con los combustibles.
El escenario contrasta con enero, cuando el mandatario registraba 65% de aprobación y 24% de desaprobación.
A las dificultades económicas se sumaron problemas de seguridad. El plan binacional Frontera Segura fue presentado por Paz el 13 de agosto en Guayaramerín para combatir el crimen organizado, narcotráfico y delitos transnacionales.
Sin embargo, hasta el 3 de septiembre se habían contabilizado 12 víctimas fatales de ataques armados con características de sicariato, mientras el acumulado nacional desde enero llegaba a 40 fallecidos en 33 hechos investigados.
A esto se añadió el caso de Fernando Cerimedo, quien fue detenido tras el ataque contra Nadia Beller. Paz reconoció que el argentino colaboró durante la campaña y al inicio de su Gobierno, aunque negó que tuviera contrato o autorización para representar oficialmente al Ejecutivo, cuando los audios y las imágenes reflejan otra realidad.
La declaración sobre un eventual “sismo político” coloca ahora la crisis institucional como otra preocupación central del Gobierno.





