Comunicados difundidos por ENDE y sus filiales en todo el país atribuyen a la AETN la definición de las tarifas eléctricas bajo el nuevo esquema aprobado mediante el Decreto Supremo 5750.
El Gobierno continúa afirmando que el Decreto Supremo 5750 no representa un incremento automático en las tarifas de electricidad. Sin embargo, los comunicados emitidos por ENDE Corporación y sus empresas distribuidoras reconocen que el nuevo marco normativo modifica la forma de calcular los costos del servicio y dejan en manos de la Autoridad de Fiscalización de Electricidad y Tecnología Nuclear (AETN) la definición de los ajustes que puedan aplicarse en adelante.
Los pronunciamientos fueron difundidos de manera simultánea por distintas distribuidoras del país luego de la promulgación de la norma que modifica el Reglamento de Precios y Tarifas de Electricidad.
ENDE REMITE LA DECISIÓN A LA AETN
En los comunicados, las empresas señalan que la aplicación del Decreto Supremo 5750 estará sujeta a los procedimientos técnicos y regulatorios vigentes y que actuarán de acuerdo con las resoluciones emitidas por la AETN.
El texto recuerda que, de acuerdo con la Ley 1604, la entidad fiscalizadora es la encargada de calcular, aprobar, controlar y publicar los precios y tarifas de electricidad.
Asimismo, las distribuidoras remarcan que no tienen atribuciones para fijar o modificar tarifas y que su función se limita a aplicar las determinaciones del organismo regulador.
La aclaración surge mientras distintas autoridades nacionales sostienen que la nueva disposición no debe interpretarse como un incremento inmediato en la factura de los usuarios.
UN ALZA CAMUFLADA
Aunque el Gobierno descarta un «tarifazo», el Decreto Supremo 5750 sí modifica la metodología utilizada para determinar los costos reconocidos dentro del sistema eléctrico.
La nueva fórmula incorpora variables económicas que serán tomadas en cuenta durante las revisiones tarifarias. Entre ellas figuran el Índice de Precios al Consumidor, la variación del tipo de cambio y otros componentes relacionados con la operación del sector eléctrico.
Esto significa que las futuras evaluaciones ya no se realizarán únicamente bajo los parámetros anteriores, sino que incorporarán factores económicos que pueden variar con el tiempo y que serán analizados por la autoridad reguladora.
La norma no establece un precio específico para la electricidad ni fija una subida inmediata para todos los consumidores, pero sí crea el marco que permitirá actualizaciones periódicas de acuerdo con los cálculos técnicos que apruebe la AETN.
LA CONTRADICCIÓN DEL GOBIERNO CON ENDE
La posición oficial sostiene que el objetivo de la norma es adecuar la estructura tarifaria a la realidad económica del sector y evitar desfases en los costos de operación.
Sin embargo, los propios comunicados difundidos por las empresas eléctricas muestran un escenario distinto al que plantea el discurso gubernamental. Si las tarifas no estuvieran sujetas a futuras modificaciones, no existiría la necesidad de aclarar públicamente que la responsabilidad por los ajustes corresponde a la autoridad reguladora y no a las distribuidoras.
Por esa razón, el centro de atención se trasladó a la AETN. Será esa institución la que deberá aplicar la nueva metodología establecida por el Decreto Supremo 5750 y aprobar las resoluciones que definan los valores a ser cobrados a los usuarios.
LO QUE DICEN LAS EMPRESAS
Los comunicados difundidos por ENDE y sus filiales incluyen una precisión textual sobre la aplicación de la norma.
«La aplicación del Decreto Supremo N.° 5750, que modifica el Reglamento de Precios y Tarifas de Electricidad, se sujetará a los procedimientos técnicos y regulatorios establecidos en la normativa vigente», señala el documento.
En otro apartado agrega que las empresas se regirán por lo que disponga la AETN, organismo encargado de «calcular, aprobar, controlar y publicar los precios y tarifas de electricidad».
Mientras el Gobierno insiste en que no existe un aumento automático, la nueva normativa ya modificó las reglas con las que se calcularán las tarifas eléctricas. Las distribuidoras dejaron establecido que cualquier ajuste futuro no dependerá de ellas, sino de las resoluciones que emita la entidad reguladora bajo el marco creado por el Decreto Supremo 5750.












