La dirigencia nacional de la Central Obrera Boliviana advirtió que el alza del costo de vida, los servicios básicos y las medidas vinculadas al combustible están golpeando a los sectores populares. Anunció movilización y presencia en todo el país.
La Central Obrera Boliviana (COB) resolvió declararse en estado de emergencia y demandó al Gobierno la suspensión de medidas que, según sus dirigentes, están afectando directamente la economía de los trabajadores y de los sectores con menores ingresos.
La determinación fue anunciada por el secretario ejecutivo de la organización, Mario Argollo, tras un ampliado nacional en el que también se ratificó el respaldo a la dirigencia sindical y se definieron acciones para reforzar la presencia del ente matriz de los trabajadores en los nueve departamentos.
RECHAZO A LAS MEDIDAS ECONÓMICAS
Argollo afirmó que existe preocupación entre las organizaciones afiliadas por el impacto que están teniendo distintas disposiciones gubernamentales sobre la economía de las familias bolivianas. Señaló que el incremento del costo de la canasta familiar, el encarecimiento de los servicios básicos y las decisiones relacionadas con el diésel están generando mayores dificultades para la población.
“Estamos muy preocupados de todos los decretos que están saliendo en desmedro de la economía de las clases populares más empobrecidas de este país”, manifestó el dirigente.
La COB sostuvo que las medidas económicas actuales están reduciendo la capacidad de compra de los trabajadores y advirtió que esa situación deberá ser considerada cuando se discuta el próximo incremento salarial.
Argollo indicó que cualquier análisis sobre salarios tendrá que incorporar la pérdida del poder adquisitivo acumulada durante la gestión. A su juicio, ese factor será determinante para establecer una posición sindical en futuras negociaciones.
DESPLIEGUE EN LOS NUEVE DEPARTAMENTOS
Entre las resoluciones del ampliado también figura el envío de representantes nacionales a distintas regiones del país con el objetivo de fortalecer la estructura sindical y mantener la coordinación con organizaciones obreras, campesinas y populares.
Según explicó el dirigente, la tarea encomendada por las bases apunta a consolidar la unidad de los distintos sectores sociales frente al escenario económico que atraviesa el país.
“Nos han encargado a nivel nacional bajar a los nueve departamentos del país, a cada rincón del país, a mantener la unidad del movimiento obrero campesino y popular”, declaró.
Argollo remarcó que las acciones definidas por la COB responden a demandas laborales y sociales, y no a intereses partidarios. “Esto no es un movimiento político, esto es un movimiento reivindicativo. No nos vamos a prestar a ningún interés político”, sostuvo al recordar que la organización mantiene una línea de independencia política acordada en anteriores encuentros sindicales.
PEDIDO AL GOBIERNO
Durante su intervención, el dirigente también pidió al Gobierno dejar de emitir normas que, desde la perspectiva de la COB, perjudican a los sectores de menores recursos. Asimismo, reclamó el cese de la persecución que, según denunció, estaría afectando a dirigentes sindicales.
Argollo aseguró que el ampliado nacional ratificó el respaldo a la actual conducción de la organización y afirmó que la posición crítica frente a las medidas gubernamentales no proviene de actores políticos, sino de las organizaciones sociales y sindicales del país.
“La oposición está aquí, compañeros, en las calles, en las dirigencias, en las diferentes federaciones y confederaciones a nivel nacional”, afirmó durante el encuentro, en el que la COB oficializó su estado de emergencia y anunció que continuará desarrollando acciones orgánicas en defensa de las reivindicaciones de los trabajadores.








