Autoridades sanitarias, trabajadores del rubro cárnico y representantes de mataderos de Cochabamba lograron acuerdos clave para garantizar la calidad y el control de la carne que llega a los bolivianos. Tras intensas jornadas de trabajo, se establecieron medidas para fortalecer la trazabilidad del ganado y asegurar estándares sanitarios desde los corrales hasta la mesa de los consumidores.
El Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG), junto a la Confederación de Trabajadores en Carne de Bolivia (CONTRACABOL) y operadores de mataderos, cerraron un plan que combate dos frentes: el contrabando de animales y los riesgos de enfermedades transmitidas por carne contaminada. «No solo hablamos de seguridad alimentaria, sino de proteger la salud pública y la economía formal del sector», explicó el Dr. Gonzalo Coímbra, responsable de Inocuidad Alimentaria del SENASAG.
Controles más estrictos y trabajo coordinado
Entre los avances destaca la implementación obligatoria de guías de movimiento animal, un sistema que rastreará el origen y destino del ganado para frenar el comercio ilegal. Además, se optimizarán las inspecciones en mataderos y durante el transporte de reses, con protocolos unificados entre municipios y el gobierno nacional.
Desde el sector productivo, CONTRACABOL resaltó el carácter colaborativo del proceso. «Esto demuestra que, cuando hay voluntad política y participación de todos los actores, se pueden lograr cambios reales», señaló un dirigente gremial.







