El gobierno venezolano acusa a Estados Unidos de quebrantar compromisos internacionales al desplegar buques de guerra y un submarino nuclear, lo que aumenta la tensión regional y amenaza la estabilidad latinoamericana.
——————
La Misión Permanente de Venezuela ante las Naciones Unidas lanzó una dura advertencia a la comunidad internacional al denunciar que Estados Unidos ha intensificado sus operaciones militares en el Caribe, incorporando buques de guerra de alta capacidad ofensiva y un submarino nuclear.
El comunicado oficial detalló que entre las embarcaciones desplegadas se encuentran el crucero lanzamisiles USS Lake Erie y el submarino USS Newport News, ambos dotados de tecnología capaz de alterar el equilibrio estratégico en la región. Para Caracas, la maniobra constituye un acto hostil y provocador que no solo amenaza a Venezuela, sino a toda América Latina.
“Estados Unidos viola flagrantemente los compromisos adquiridos con el Tratado de Tlatelolco, que consagra a esta región como una zona libre de armas nucleares”, expresó la representación venezolana ante la ONU. El texto enfatiza que la introducción de un submarino nuclear, sin aclarar el tipo de armamento que transporta, es una decisión irresponsable que pone en riesgo a millones de personas.
El gobierno venezolano exigió el retiro inmediato de estas unidades militares, advirtiendo que el Caribe no puede convertirse en escenario de nuevas confrontaciones de poder. Además, reclamó a Washington garantías verificables de que no empleará ni desplegará armas nucleares en la zona, compromisos que deberían ser auditados por organismos multilaterales.
La nota diplomática también hizo un llamado al Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (OPANAL) para que convoque con urgencia una sesión extraordinaria. La meta, según Caracas, es examinar las consecuencias de lo que califica como un “acto intimidatorio” que contradice la paz y el derecho internacional.
Asimismo, Venezuela solicitó a los países miembros de Naciones Unidas que se pronuncien y actúen para defender el carácter desnuclearizado de la región, en línea con la Proclama de la CELAC, aprobada en 2014, que reconoce al continente como una “Zona de Paz”.
“La seguridad de nuestros pueblos no puede depender de amenazas militares ni de submarinos nucleares frente a nuestras costas”, señala el comunicado. La misión venezolana remarcó que, mientras la región apuesta por la cooperación y la integración, Estados Unidos recurre a despliegues bélicos que buscan imponer presión política y militar.






