Federación de Cochabamba denuncia competencia desleal tras eliminarse autorizaciones previas, advierte cierres de talleres y posibles despidos, y analiza sumarse a protestas obreras vigentes en todo el país según dirigentes.
La preocupación se instaló en los talleres de carpintería desde que se conocieron los alcances del Decreto Supremo 5503. En Cochabamba, la federación que agrupa al sector resolvió declararse en estado de emergencia al considerar que la norma modifica de forma directa las reglas bajo las cuales trabajan miles de familias dedicadas a la fabricación de muebles.
Miguel Villanueva, dirigente del rubro, explicó que la inquietud nace de la eliminación de controles previos a la importación. Señaló que los carpinteros locales compiten con productos elaborados en industrias de gran escala, cuyos costos son significativamente menores. “Nuestros talleres son pequeños, muchos familiares. Con esta medida entrarán muebles más baratos y no podremos sostenernos”, manifestó.
La federación informó que el impacto no se limita a Cochabamba. Según sus registros, la actividad carpintera se replica en los nueve departamentos, con una cadena productiva que incluye proveedores de madera, barnices, herrajes y transporte. Cada taller, indicaron, genera empleo directo e indirecto que ahora se encuentra en riesgo.
El sector remarcó que el artículo 47 del DS 5503 elimina la Autorización Previa de Importación para muebles, prendas de vestir, calzados y otros bienes. A partir de esta disposición, el ingreso de esos productos queda sujeto únicamente al régimen aduanero general y a la normativa técnica vigente, tras la abrogación de decretos anteriores.
Villanueva sostuvo que esta apertura también afecta a otros fabricantes nacionales y que, por esa razón, se evalúa coordinar acciones con organizaciones obreras. La posibilidad de sumarse a movilizaciones impulsadas por la Central Obrera Boliviana fue confirmada como una opción en análisis.









