Las acusaciones públicas del vicepresidente Edmand Lara contra el presidente Rodrigo Paz, difundidas en redes sociales, y la respuesta institucional del mandatario revelan un conflicto interno que atraviesa al Ejecutivo.
La confrontación entre el presidente Rodrigo Paz y el vicepresidente Edmand Lara se consolidó como un conflicto político abierto tras una serie de declaraciones públicas que expusieron profundas diferencias dentro del Ejecutivo. Lo que comenzó como críticas aisladas se transformó en un intercambio directo de acusaciones, descalificaciones y respuestas públicas que marcaron una ruptura visible en la relación entre ambos mandatarios.
El detonante fue una transmisión en vivo realizada por Edmand Lara en redes sociales, particularmente en TikTok, donde lanzó duras críticas contra el presidente y el gabinete ministerial. En ese espacio, el vicepresidente calificó a ministros y asesores como “pelotudos”, argumentando que no comprenden la realidad social del país y que sus decisiones están generando un clima de convulsión innecesaria. Las declaraciones quedaron registradas en video y fueron replicadas ampliamente, lo que permitió su verificación directa.
Durante la misma transmisión, Lara afirmó que fue utilizado políticamente por Rodrigo Paz durante la campaña electoral. Reconoció públicamente que ignoró advertencias previas de personas que le aconsejaron no aliarse con el hoy presidente y pidió disculpas por no haber hecho caso a esos señalamientos. Según el vicepresidente, el mandatario buscaba el poder para su beneficio personal y el de su entorno, y no con un objetivo de servicio público.
Lara profundizó sus acusaciones al sostener que el presidente desconoce la realidad social del país debido a su origen acomodado. Señaló que esa desconexión se refleja en las políticas adoptadas y en la composición del gabinete, al que describió como oportunista y ambicioso. En ese marco, denunció presuntas ventas de cargos en instituciones estatales estratégicas como la Aduana, Entel, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos y oficinas del Segip en Santa Cruz, sin presentar documentación pública, pero dejando constancia de la acusación de forma directa.
Uno de los puntos centrales del discurso del vicepresidente fue el Decreto Supremo 5503, que elimina la subvención a los hidrocarburos. Lara sostuvo que esta medida está siendo rechazada por distintos sectores sociales y advirtió que podría generar conflictos durante las fiestas de fin de año. Atribuyó esta situación a una falta de sensibilidad social por parte del Ejecutivo y a decisiones tomadas sin considerar el impacto inmediato en los sectores más vulnerables.
El vicepresidente también afirmó que no será silenciado y que continuará denunciando lo que considera hechos de corrupción dentro del Gobierno. En sus declaraciones, aseguró que no teme represalias y que, incluso si el mandato no se completa, asumirá las consecuencias de un eventual proceso de revocatoria. Estas afirmaciones fueron realizadas de forma explícita y reiterada, quedando registradas en sus transmisiones públicas.
Las críticas de Lara no se limitaron a un solo episodio. Desde la asunción del Gobierno, hace poco más de un mes, el vicepresidente afirmó haber sido marginado de reuniones de gabinete y excluido de espacios de decisión. También acusó al presidente de haber engañado al electorado con promesas que, según dijo, no se están cumpliendo y de gobernar en favor de los sectores más ricos.
La respuesta del presidente Rodrigo Paz se produjo durante una conferencia de prensa posterior a un encuentro con gremiales y trabajadores cuentapropistas, el mandatario lanzó un mensaje que fue interpretado como una alusión directa a su vicepresidente. “Yo no hago TikToks, yo hago las cosas”, afirmó, en referencia a su forma de gestión y a las críticas difundidas en redes sociales.
En esa misma intervención, Paz defendió las acciones de su Gobierno y señaló que su administración enfrenta la reconstrucción de un Estado que, según dijo, carecía de información y documentación adecuada. El presidente destacó que fue elegido para tomar decisiones y actuar, marcando distancia del tono y el canal utilizados por Lara para expresar sus cuestionamientos.
La conferencia se desarrolló en el marco de una serie de reuniones del Ejecutivo con distintos sectores sociales, destinadas a explicar los alcances del Decreto Supremo 5503 y a evitar medidas de presión. En ese contexto, el comentario presidencial fue realizado durante la etapa de conclusiones del encuentro, sin una mención directa a las acusaciones específicas, pero con un mensaje claro sobre su postura frente a las críticas públicas.








